EEUU y racismo
La Justicia de California le recuerda a Trump que los detenidos del ICE tienen derecho a agua, comida y tiempo al aire libre
Los detalles La jueza del Tribunal del Distrito Central de California también ha ordenado la limpieza diaria de las instalaciones, la eliminación de moho, que haya privacidad en duchas y en los baños, y que se suministre a los detenidos productos de higiene gratuitos, atuendos y ropa de cama adecuadas.
Resumen IA supervisado
Las políticas racistas de la Administración Trump y las acciones del ICE han sido criticadas, especialmente tras la intervención de una jueza federal que recordó a Estados Unidos que los presos migrantes tienen derechos básicos como acceso a agua, comida y tiempo al aire libre. La jueza Sunshine Suzanne Sykes ordenó al ICE y al centro de detención de Adelanto en California garantizar estas condiciones, además de limpieza diaria, eliminación de moho, privacidad en duchas y baños, y suministrar productos de higiene gratuitos. La jueza también prohibió el aislamiento injustificado de detenidos. La demanda, presentada por varias organizaciones, destaca las condiciones inhumanas en Adelanto y menciona muertes recientes bajo custodia del ICE. La magistrada dio 14 días para implementar un plan correctivo y nombró monitores independientes para supervisar el cumplimiento.
* Resumen supervisado por periodistas.
La inhumanidad de las políticas racistas de la Administración Trump y las acciones del ICE ya son más que conocidas. Pero, cuando parecía que no podíamos conocer nada peor, ha tenido que llegar la Justicia para recordarle a Donald Trump y a Estados Unidos que los presos migrantes tienen derecho a recibir agua y comida. También ha de pasar un tiempo al aire libre, fuera de sus celdas.
De hecho, ha sido una jueza federal la que ha ordenado a las autoridades del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y a los administradores del centro de detención de Adelanto en California garantizar a los migrantes bajo custodia el acceso inmediato a agua potable, alimentos y comidas suficientes, así como al menos cuatro horas diarias al aire libre.
La jueza Sunshine Suzanne Sykes, del Tribunal del Distrito Central de California, también ha ordenado la limpieza diaria de las instalaciones, la eliminación de moho, que haya privacidad en duchas y en los baños, y que se suministre a los detenidos productos de higiene gratuitos, atuendos y ropa de cama adecuadas.
Sykes también prohibió el aislamiento de los detenidos, a menos que representen una amenaza. "Cualquier medida de aislamiento debe tener en cuenta la salud física y mental del detenido y evaluar si el confinamiento en aislamiento podría deteriorar su salud", instó la jueza en el fallo.
La querella legal presentada por Public Counsel en nombre de varios detenidos asegura que los migrantes en el centro de Adelanto, uno de los más grandes en el sur de California con cerca de 2.000 camas, han sido sometidos a "un sistema de detención cruel, inhumano y degradante".
Pide cambios en 14 días
La magistrada dio 14 días a ICE y a la empresa GEO para elaborar un plan correctivo e implementar sistemas integrales de atención médica y adaptaciones para personas con discapacidad. Además, Sykes nombró dos monitores independientes que tendrán la autoridad para supervisar el cumplimiento de las órdenes mientras se adelanta el litigio.
La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), Immigrant Defenders Law Center (ImmDef), y el bufete Willkie Farr & Gallagher LLPa presentaron la demanda. Los centros de detención de ICE han estado en el centro de la polémica por denuncias de negligencia y el aumento de migrantes muertos bajo su custodia.
La demanda señala el fallecimiento el pasado 22 de septiembre de Ismael Ayala-Uribe, beneficiario del DACA de 39 años, en Adelanto. Un mes después, el 23 de octubre de 2025, Gabriel García-Avilés, de 56 años, murió tras haber estado detenido en esa cárcel durante apenas una semana. Ambas muertes permanecen bajo investigación.
En lo que va del año se ha registrado la muerte de veintidós migrantes bajo custodia del ICE, tras los 33 decesos de 2025, la mayor cifra en dos décadas, con base en el recuento de la organización National Immigration Project.