Ha enfadado a Trump
Mandami anuncia un impuesto 'pied à terre': los superricos de Nueva York tendrán que pagar una tasa por segundas viviendas
Los detalles Zohran Mamdani ha dado luz verde a un impuesto a las segundas viviendas de los ricos. Un impuesto 'pied à terre'. Del francés, "pie en tierra". Un término que en Francia se ha usado para referirse a esas viviendas que compran los ricos, pero en las que no viven. Solo sirven como residencias de paso.
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En Nueva York, muchos rascacielos exclusivos permanecen vacíos, ya que los superricos compran propiedades como activos refugio. El alcalde Zohran Mamdani ha implementado un nuevo impuesto 'pied à terre' dirigido a estas segundas viviendas, con el objetivo de gravar a los más ricos que no residen en la ciudad. Un ejemplo es el ático de Ken Griffin, adquirido por 238 millones de dólares, el más caro de EE.UU. Mamdani espera financiar servicios públicos con esta medida, que ha generado críticas de Donald Trump, quien también posee una gran propiedad desocupada. Ciudades como París, Londres y Vancouver aplican tasas similares.
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Es uno de los enclaves más exclusivos del mundo, pero gran parte de los pisos de los rascacielos de Nueva York están vacíos. Los superricos los compran a modo de activo refugio -algo así como el oro o el arte- y el alcalde Mandami ha anunciado nuevos impuestos para castigar esta práctica. Algo que evidentemente ha enfadado a Trump.
Dicho y hecho. Zohran Mamdani ha dado luz verde a un impuesto a las segundas viviendas de los ricos. Un impuesto 'pied à terre'. Del francés, "pie en tierra". Un término que en Francia se ha usado para referirse a esas viviendas que compran los ricos, pero en las que no viven. Solo sirven como residencias de paso.
Y Mamdani ha convertido la expresión en impuesto. El Alcalde de Nueva York ha señalado que está "diseñado para gravar a los más ricos de los ricos, aquellos que guardan su riqueza en Nueva York, pero que realmente no viven aquí". Y pone de ejemplo un ático "que el CEO de un fondo de inversión, Ken Griffin, compró por 238 millones de dólares". Se trata del apartamento más caro de Estados Unidos.
Pero es que a Griffin le encanta comprar para no usar. Tiene viviendas por todo el mundo por un valor superior a los 1.500 millones de dólares. Y, al cobrarle por esas casas en las que no vive, Mamdani espera, según dice, "financiar cosas como guarderías gratuitas, calles más limpias y barrios más seguros".
Una medida que ha puesto en pie de guerra al propio Donald Trump, quien asegura que la medida va a ahuyentar a los neoyorquinos. Pero lo cierto es que él mismo también tiene una casa en la Gran Manzana de 11.000 metros cuadrados en la que no vive, así que le va a tocar pagar.
Esta tasa también existe en París, Londres, Vancouver, o algunas ciudades de Australia. A fin de que esos ultrarricos que disfrutan de este activo refugio en esas ciudades, contribuyan un poco más a pagar sus servicios. Beyoncé, Jay-Z o el ex CEO de Starbucks también tendrán que pagar esta tasa.