Una medida extendida

Un máximo de dos generaciones en Irlanda o conocer el idioma en Portugal: así es la 'ley de nietos' en otros países europeos

El contexto En España ha estallado la polémica por la 'ley de nietos', aunque en otros países de nuestro entorno lleva años en vigor.

La 'ley de nietos' está ahora en el centro del debate político, ya que el PP acusa al Gobierno de hacer "ingeniería electoral". Sin embargo, la medida no es un invento español, muchos países de nuestro entorno tienen leyes similares para reconocer a los descendientes de sus compatriotas que nacieron en el extranjero.

Conseguir la nacionalidad italiana era muy fácil hasta hace un año si descendías de italianos, ya fueran abuelos, bisabuelos o tatarabuelos. Aunque en 2025, Giorgia Meloni modificó la ley ante la avalancha de solicitudes que llegaron desde Argentina, Brasil y EEUU, donde muchos emigraron a principios del siglo XX por la crisis económica.

A día de hoy, Meloni ha limitado el proceso a solo dos generaciones, padres y abuelos, pero la ley sigue en vigor.

Perseguidos por el nazismo en Alemania

En Europa hay otros países más estrictos, como Austria o Alemania, que solo permiten solicitar la ciudadanía con la primera generación. Es decir, si el padre o la madre son austríacos o alemanes.

Aunque en ambos Estados hay una excepción: las personas perseguidas por el nazismo y sus descendientes. En esos casos, su nacionalidad es reconocida como parte de una reparación histórica.

Un A2 de portugués

Irlanda y Portugal ponen el límite a dos generaciones, aunque este último lo hace con matices. Los nietos de portugueses deben tener un nivel A2 de portugués para poder obtener la nacionalidad.

En el país luso también se aprobó una excepción, la de los descendientes de judíos sefardíes, comunidades judías que vivieron en la península ibérica durante siglos.

Sin embargo, hace unos meses se suprimió esta vía debido a las 140.000 solicitudes recibidas y al intento de fraude de algunas personas, como el magnate ruso Román Abramovich, cuya ascendencia sefardí nunca llegó a demostrarse del todo.

Deriva distinta es la de Canadá, que hace unos meses amplió las posibilidades de obtener la nacionalidad a cualquier generación, siempre y cuando se pueda demostrar el linaje.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido