La ultraderecha en el poder
Meloni logra el gobierno más longevo de Italia en una legislatura llena de fracasos: de los centros para migrantes de Albania a la reforma judicial
Los detalles Giorgia Meloni llegó al poder en 2022 con muchas promesas en materia de migración, justicia y economía, pero sus derrotas políticas han hecho que baje en las encuestas. Al mismo tiempo, la incursión de un partido aún más ultra amenaza con impedirle reeditar su mandato.
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El gobierno de Giorgia Meloni en Italia ha alcanzado un récord al convertirse en el más longevo de la República, superando a Silvio Berlusconi con más de 1.400 días en el poder. Sin embargo, los sondeos reflejan la desconfianza ciudadana hacia su gestión, marcada por más fracasos que éxitos. A pesar de su promesa de cambio, Meloni no ha logrado revitalizar la economía ni cumplir sus compromisos migratorios. Los centros de deportación en Albania están vacíos y costarán 671 millones de euros. Además, la relación con Donald Trump se tensó tras un incidente en el G7, y un nuevo partido de extrema derecha podría complicar su reelección en 2027.
* Resumen supervisado por periodistas.
Si en Alemania la ultraderecha sigue creciendo, su dominancia en Italia lleva años siendo una realidad. El Gobierno de Giorgia Meloni celebra un récord: se ha convertido este viernes en el más longevo de la historia de la República con más de 1.400 días en el poder de forma continua. Supera ya a Silvio Berlusconi, a pesar de que aún le queda un año de legislatura.
Pese a todo, los sondeos muestran la desconfianza de los ciudadanos hacia Meloni y su Ejecutivo, que en estos cuatro años ha visto más fracasos que victorias.
La líder de Hermanos de Italia llegó al poder en 2022 para cambiarlo todo, pero de momento no ha cambiado tanto como prometió. "Soy una mujer, soy una madre, soy cristiana, soy italiana. No me lo quitaréis", dijo en su presentación para primera ministra, un cargo que en Italia nunca había ocupado una mujer.
Pese a la evidente estabilidad política que ha dado a un país históricamente sensible a los constantes cambios de gobierno, Meloni no ha sido capaz de despertar la economía italiana y, sobre todo, de cumplir sus promesas en materia migratoria. "Sí a fronteras seguras, no a la inmigración masiva", defendía.
El mayor fracaso visible son los centros de deportación de migrantes en Albania y actualmente continúan vacíos. Pese a la insistencia de la primera ministra de que "los centros en Albania funcionarán", hasta 2028, supondrán un coste de 671 millones de euros para las arcas públicas italianas.
Meloni y sus aliados han fracasado también en las reformas más ambiciosas: desde la de otorgar más poderes al primer ministro hasta la reforma judicial, rechazada por la mayoría de los italianos en un referéndum celebrado el pasado mes de marzo.
Dimes y diretes con Trump
A las dificultades internas se ha sumado la complicada relación bilateral con EEUU y su estrecho aliado Donald Trump, que tocó su punto más tenso durante el último G7 en junio de este año, después de que el republicano dijese que Meloni le había "rogado" que se tomara una foto con ella.
"¡Seguro que está contenta de que haya hablado con ella! ¡No tenía por qué hacerlo!. ¡No sé qué decir! ¡Me rogó que me tomara una foto con ella! Tenía muchísimas ganas de una foto conmigo. No la habría aceptado, ¡pero me dio pena!", comentó Trump en una publicación en redes sociales.
La primera ministra, fue tajante en su respuesta: "Italia y yo nunca rogamos", aseguró.
Además, en este tiempo ha surgido un nuevo partido aún más de extrema derecha, que complica la posibilidad de que Meloni reedite su mandato en 2027. Se trata de Futuro Nazionale, liderado por el eurodiputado Roberto Vannacci, al que los sondeos sitúan el 7,9%.