Disparado en las encuestas
Miles de personas toman las calles de la ciudad alemana de Erfurt contra la ultraderecha de AfD: "Persigue políticas fascistas"
El contextoLa ciudad alemana de Erfurt ha vivido una multitudinaria protesta contra el congreso del partido ultraderechista AfD. Miles de manifestantes han bloqueado carreteras y vías férreas mientras la formación elige a su dirección.
"Alerta, antifascista" o "Todo Erfurt odia a AfD" son solo algunos de los mensajes con los que los manifestantes contra el congreso de Alternativa para Alemania (AfD) han querido dejar claro su rechazo al partido, al que acusan de promover políticas fascistas y contrarias a los valores democráticos alemanes.
Unas 15.000 personas convocadas por sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y partidos de izquierda, se han manifestado este sábado Erfurt (Alemania) mientras el partido ultraderechista se reúne con el objetivo de prorrogar los mandatos de Alice Weidel y Tino Chrupalla, que llevan cuatro años al frente, en un momento especialmente dulce para la formación según las encuestas.
Bajo la atenta mirada de la policía antidisturbios, los manifestantes se sentaron en filas para bloquear las autopistas y carreteras que conducen al centro de convenciones donde se celebra la reunión.
"Por supuesto que queremos impedir que el partido fascista AfD se reúna sin ser molestado en el pabellón de exposiciones y que allí trame sus planes. Queremos dejar claro que no vamos a tolerar esto", ha afirmado Georg Becker, portavoz de 'Widersetzen' ('Resistir').
Otra de las portavoces, Lena Raupach, ha denunciado que la AfD "persigue políticas fascistas" y que busca "deportaciones masivas y terror en las calles".
El momento cumbre de la AfD según las encuestas
Fundada hace más de una década, la AfD ha logrado una clara ventaja en las encuestas sobre los conservadores del canciller Friedrich Merz con su retórica nacionalista, llamamientos a políticas de inmigración más estrictas y apelaciones a los votantes frustrados.
Sus adversarios acusan a la formación de promover políticas posiciones racistas e incompatibles con el orden democrático alemán y afirman que su llegada al poder amenazaría el orden constitucional del país. Los partidos tradicionales han rechazado cualquier pacto de gobierno en el marco de una estrategia denominada "cortafuegos" con el objetivo de aislar al partido y mantenerlo fuera del gobierno, incluso en coaliciones.
Por su parte, los dirigentes de AfD niegan oponerse a los fundamentos democráticos de Alemania y, a principios de este año, consiguieron una orden judicial que obligaba al servicio de inteligencia nacional a suspender la clasificación previa del partido como "extremista".
Las encuestas recientes sitúan el apoyo a la AfD en un 29 %, frente al 22 % de los conservadores de la CDU/CSU de Merz, el actual canciller. También obtuvo importantes avances en dos elecciones regionales celebradas en el oeste de Alemania a principios de este año.
Pero para sorpresa de muchos, su mayor respaldo proviene del antiguo este comunista, donde las encuestas muestran los niveles más altos de desilusión de los votantes con el sistema de partidos tradicional. De hecho, en Sajonia-Anhalt- que formó parte de la República Democrática Alemana (RDA), el estado socialista de influencia soviética (Alemania del Este- la AfD alcanza el 41 % de intención de voto, frente al 23 % de los democristianos de Merz.
Así, el partido espera una victoria contundente. También aspira a convertirse en el partido más grande de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, que también formó parte de la Alemania del Este comunista.