Trump, contra todos

La nueva guerra de Trump es contra su aliada europea: estalla contra Meloni por su defensa al papa y el 'no' por Irán

¿Qué han dicho? Trump ha afirmado que pensaba que Meloni "era valiente", pero que se equivocó. Esta ha sido su respuesta a las críticas de la italiana por sus palabras contra el papa, ataques que la primera ministra considera que son "inaceptables".

La nueva guerra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es contra la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni. El cruce de acusaciones entre los dos ha escalado la tarde de este martes. Trump ha afirmado que pensaba que Meloni "era valiente", pero "me equivoqué", ha agregado. Esta ha sido su respuesta a las críticas de la líder italiana por las palabras del republicano contra el papa, ataques que Meloni considera que son "inaceptables".

Para Trump, sin embargo, la inaceptable es ella porque, según ha dicho, "no le importa que Irán tenga un arma nuclear". Así se ha pronunciado en una entrevista al 'Corriere de la Sera' en la que le ha reprochado que no quiera ayudar a EEUU para convencer a la OTAN para intervenir en la guerra contra Irán. "Ya no es la misma persona", ha dicho Trump, "e Italia nunca volverá a ser el mismo país". Durísimo enfrentamiento Trump-Meloni.

No es que se haya mordido la lengua el neoyorquino. Le ha mandado recadito a esa Meloni que —ha dicho— le ha decepcionado mucho, con la que se equivocó al pensar que era una valiente. Contrariado porque no le sigue la corriente al dúo —no tan dinámico— Trump-Netanyahu y su dislate iraní.

Tan así, que la primera ministra italiana ha ordenado suspender la renovación automática del acuerdo de defensa con Israel. Sobre todo al ver que su brutalidad se desmana también en Líbano y Gaza. Esta ha sido la gota que ha colmado el vaso de la hasta hace nada 'trumpista mayor del reino europeo'.

No tan lejos, aunque lo parezcan, quedan los tiempos en los que Trump la ponía de mujer estupenda y los eurosocios le confiaban a la 'Mariscala Meloni' la misión casi imposible de hacer que Trump entrara en razón, por ejemplo, con los aranceles. "Es normal entre amigos y aliados hablarse claro también cuando no se está de acuerdo, como hicimos con los aranceles", dijo Meloni.

Eso es, precisamente, lo primero que la inquilina del Palazzo Chigi le ha afeado a Trump en sede parlamentario, y le tenía guardada unas cuantas, como que el 'Pacificador en Jefe' llamara inútiles a los militares italianos. "Defendimos el honor de nuestros soldados en Afganistán", ha reivindicado Meloni. También le ha echado en cara que hubiera que defender la soberanía e integridad territorial groenlandesas y que quisiera imponer en Ucrania "propuestas de negociación insostenibles".

Buena retahíla de reproches entre dos líderes que tenían una afinidad ideológica tan tremenda que soliviantaba un poco a la UE. De hecho, Meloni fue la única líder europea en la toma de posesión del, ahora, 'Pacificador en Jefe'.

Una guerra con el papa en medio

En mitad de esta guerra está el papa, que está como si nada ocurriera, con su agenda oficial y su visita Argelia. La tarde de este martes ha oficiado una misa en la Basílica de San Agustín de Annaba, al noroeste del país. Unas horas antes, León XIV ha dejado un enigmático mensaje que muchos han interpretado como un revés, otro, contra Trump.

"El corazón de dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras. Pero el corazón de nuestro padre no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios; el corazón de dios está con los pequeños y los humildes, y con ellos lleva adelante su reino de amor y de paz, cada día. Donde hay amor y servicio, allí está dios", ha escrito en la red social X.

Trump ha arremetido de nuevo contra el papa, quien, según él, ni entiende ni debería hablar de guerra. "No soy muy fan del papa", ha dicho. Mientras, se le acumulan las críticas de quienes condenan sus ataques. El presidente de Brasil, Lula Da Silva ha cuestionado sus palabras: "Nadie tiene por qué tener miedo de nadie. Estas amenazas de Trump no son buenas para la democracia".

Los católicos, indignados, aseguran que el estadounidense ha traspasado todos los límites. "Apoyo a Trump y le voté en todas las elecciones. Pero esto está mal espiritual y políticamente", ha afirmado el comentarista conservador Michael J. Knowles.

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, apoya a Trump y ha dicho que al papa, lo que es del papa. "Dejen al presidente dictar las políticas públicas estadounidenses", ha pedido.

Pero la imagen, publicada y posteriormente borrada, en la que se muestra a Trump encarnando a la figura de Jesucristo, no ha sentado nada bien a la comunidad cristiana. "Presidente Donald Trump, has cruzado la línea", ha afirmado Joe McBride. Lejos de recular o disculparse, Trump se ha escudado en una peculiar explicación. "¿Cómo se les ha ocurrido eso? Se supone que soy yo como doctor, haciendo mejor a la gente, y hago mejor a la gente", ha esgrimido.

Esa ausencia de una disculpa también ha sido mal recibida. "Continúa siendo irrespetuoso con los cristianos, en lugar de pedir perdón", ha destacado la comentarista católica conservadora Candace Owens. El voto católico alcanzó un máximo histórico con Trump, que contó con apoyos de entre el 55% y el 59%, un respaldo que peligra para las elecciones de medio mandato

Según un medio italiano, el Pentágono llegó a convocar al principal diplomático del papa y lo amenazó después de que pronunciara este discurso: "Una diplomacia que fomenta el diálogo y busca el consenso entre las partes está siendo sustituida por una diplomacia basada en la fuerza". Aseguran que se llegó a evocar el papado de Aviñón, un periodo en el que la iglesia romana quedó desterrada: toda una amenaza contra León XIV.

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