El republicano, objetivo

Con la oreja ensangrentada y el puño en alto: así han sido los tres intentos de asesinato contra Trump en menos de dos años

El contexto El republicano ha sufrido en Washington otro atentado que se suma a los de Pensilvania y Florida. Estos dos, en 2014 y con apenas un par de meses de diferencia cuando era candidato a la presidencia.

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump, instantes después de ser tiroteado durante un mitin en Pensilvania.Agencia AP

"Ser presidente es una profesión peligrosa". Es lo que ha dicho Donald Trump. Es lo que ha dicho el presidente de Estados Unidos después de sufrir el que es su tercer intento de asesinato en menos de dos años. Después de sufrir el que es el tercer atentado contra su vida, después de que un hombre armado con una escopeta tratase de acceder con una escopeta al salón de baile del Hilton en Washington, donde el republicano celebraba su primera cena de corresponsales de la Casa Blanca.

Se escucharon, según EFE, un total de tres disparos. Disparos que Trump confundió con una bandeja que se había caído al estar el asaltante "lejos" de donde él se encontraba. Le ha definido como "un loco", como un "lobo solitario", en palabras tras los hechos en las que alabó la labor del Servicio Secreto.

"El hombre fue interceptado por algunos miembros muy valientes del Servicio Secreto, que actuaron con mucha rapidez", ha afirmado un Trump que confirma que uno de los agentes "resultó herido de bala": "Se salvó gracias a un chaleco antibalas de excelente calidad. Le dispararon a quemarropa, con un arma muy potente. He hablado con él y se encuentra muy bien".

Así ha sido todo en el Hilton. En un hotel, en un salón de baile, del que se evacuó con rapidez tanto al presidente como a la primera dama y al resto de miembros del Gobierno allí presentes. Es el tercer ataque contra su vida el sufrido en Washington, después de que en Pensilvania y en Florida tratasen de matarle. Todo, en menos de dos años.

Le acertaron en la oreja derecha

En Butler, en el primero de ellos, llegaron incluso a alcanzarle. Fue durante un acto de campaña en el Estado de Pensilvania el día 13 de julio de 2024, cuando un francotirador acertó en la oreja derecha del por aquel entonces candidato republicano a la presidencia. En el tiroteo murió uno de los asistentes al evento y otros dos resultaron gravemente heridos.

Trump dejó en dicho instante una de las imágenes de la campaña electoral a la presidencia. Con el puño en alto. Con la oreja ensangrentada. Con la bandera de Estados Unidos de fondo. Todo, después de los disparos que realizó Thomas Matthew Crooks, un joven de 20 años al que abatieron en el tiroteo.

Solo unos segundos después de los disparos, la seguridad de Trump se llevó al republicano hacia la escalera. Apoyado en dos agentes, su oreja no deja de sangrar de camino al coche donde levantó la mano por tercera vez.

El "intento de asesinato" en Florida

El 15 de septiembre, dos meses después y mientras Trump jugaba al golf en Florida, un hombre identificado como Ryan Routh trató de atentar de nuevo contra la vida del ahora presidente. Fue el 15 de septiembre, cuando trató de acceder al lugar para acabar arrestado y enfrentar ahora cargos de intento de asesinato contra el candidato republicano.

"La violencia contra funcionarios públicos pone en peligro todo lo que representa nuestro país. El Departamento de Justicia no va a tolerar la violencia que ataca el corazón de nuestra democracia. Encontraremos y haremos rendir cuentas a quienes la perpetren", expuso en su momento el fiscal general de EEUU, Merrick B. Garland.

La Fiscalía, además, dio a conocer una carta manuscrita de Routh, de 58 años, en la que detallaba su plan para matar a Trump lamentando no haberlo conseguido: "Fue un intento de asesinato. Lamento mucho haberles fallado".

El día de los hechos, el Servicio Secreto avistó a un hombre armado con un rifle semiautomático escondido detrás de unos arbustos alineados cerca del sexto hoyo. El agente notó el cañón y disparó al sospechoso, que escapó sin responder a los tiros. Le detuvieron cuando conducía rumbo al norte.

Menos de dos años después, Trump ha vuelto a ser el objetivo de un intento de magnicidio. El sospechoso ya está detenido y se encuentra hospitalizado y bajo vigilancia.

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