Indignación en el país

La Policía de Londres carga contra varias mujeres durante la vigilia por la joven asesinada por un agente

Cientos de personas, en su mayoría mujeres, se congregaron en Londres después de que un agente asesinase a Sarah Everard. Sin embargo, agentes de Policía utilizaron la fuerza para dispersar a las manifestantes.

Indignación en Reino Unido por la intervención de las fuerzas de seguridad durante la vigilia por la joven Sarah Everard, asesinada por un policía, en la que agentes utilizaron la fuerza para dispersar a las mujeres que estaban congregadas.

Todo ocurrió este sábado, cuando una multitud formada principalmente por mujeres se reunió en el parque de Clapham Common, en el sur de Londres, en una vigilia por Everard, en la que incluso estuvo presente Kate Middleton, mujer del príncipe heredero británico Guillermo.

Sin embargo, en un momento, la Policía usó la fuerza para disolver la concentración, agarrando y esposando a algunas de las presentes. Además, cuatro mujeres fueron detenidas por "alterar el orden público" y "cometer infracciones contra las restricciones", según ha indicado el cuerpo.

El líder de la oposición, el laborista Keir Starmer, ha calificado de "profundamente perturbadoras" las imágenes difundidas de policías llevándose por la fuerza a mujeres participantes. "Las mujeres querían rendir homenaje a Sarah Everard. Deberían de haber podido hacerlo pacíficamente. Comparto su ira y malestar por la gestión que se ha hecho", ha argumentado.

También el líder del Partido Liberal Demócrata, Ed Davey, ha criticado la "terrible" intervención policial que "causó daños y heridas". "Hay millones de mujeres enfadadas y con pena por el horrible asesinato de Sarah Everard. Los millones de actos de agresión que sufren las mujeres a diario es el motivo de esta vigilia", ha indicado.

Por su parte, el diputado conservador Steve Baker ha calificado la escena "atroz". "Hay que cambiar la ley de confinamiento ya, Boris Johnson", ha argumentado.

Everard desapareció cuando regresaba a su casa, hacia las 21:00 del miércoles 3 de marzo, después de visitar a unas amigas en el barrio de Clapham, en el sur de Londres. Su cuerpo fue localizado una semana después en una zona arbolada del condado de Kent, en el suroeste del país, y donde fue detenido el agente sospechoso, Wayne Couzens. Los restos mortales fueron identificados el viernes.

La Policía justifica su cuestionada intervención

Por su parte, la Policía Metropolitana de Londres (Met o Scotland Yard) ha justificado este domingo su cuestionada intervención para dispersar la protesta celebrada en el sur de la capital por Sarah Everard. En concreto, la subcomisaria de la Met, Helen Ball, ha defendido que los agentes se vieron en una situación en la que fue "necesario" adoptar "acciones para que se cumpliera la ley".

La Policía ha relatado que se trató de dispersar a los presentes, instándoles a cumplir la Ley, pero algunos manifestantes aprovecharon para lanzar reproches a los agentes, como "se supone que estáis para protegernos", o "esto es una vergüenza".

La plataforma 'Reclaim These Streets' (Reclamad esas calles), que había inicialmente organizado la vigilia, se ha mostrado "profundamente entristecida y enfadada" por la intervención policial, "moviendo físicamente a las mujeres en una vigilia contra la violencia masculina".

Por su parte, la ministra británica de Interior, Priti Patel, ha solicitado un informe completo de lo sucedido al manifestar su "malestar", mientras que el alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, dijo que las escenas vistas en la noche del sábado son "inaceptables". "La policía tiene una responsabilidad para hacer que se cumplan las normativas del COVID-19, pero por las imágenes que he visto, está claro que la respuesta no fue en ocasiones ni apropiada ni proporcionada", opinó el edil.

El agente Wayne Couzens, de 48 años, compareció este viernes ante un tribunal de Londres acusado de los delitos de secuestro y asesinato de la joven.

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