En el Consejo Europeo

Las políticas migratorias de Sánchez no están de moda en Europa: críticas de Dinamarca, Italia o Austria en el Consejo

La otra cara Si bien el presidente ha admitido tener "discrepancias" con Frederiksen y aclarar que "nada tiene ver" con lo señalado por República Checa, también ha subrayado que "Europa necesita contraste de opiniones y de posiciones políticas sobre una cuestión tan importante" como es la migración.

Pedro Sánchez ha estado en el Consejo Europeo en Bruselas. Junto a él, otros destacados líderes europeos como Mette Frederiksen. Como la primera ministra de Dinamarca, una socialdemócrata que ha sido especialmente dura con la política migratoria del Gobierno de España y que en no pocas ocasiones se ha mostrado radicalmente en contra. Y el encuentro entre ambos se ha producido en Bélgica.

Los gestos y los rostros de ambos dirigentes hablan por sí solos. Serios. Evidenciando el tono de una conversación que se ha producido justo después de que la danesa charlase con Giorgia Meloni, contraria también a las políticas de Sánchez en materia migratoria. Todo, captado por la señal institucional de la Unión Europea.

Una señal que ha permitido establecer una cronología de los hechos, desde que Frederiksen y Meloni charlaban antes del comienzo de la reunión en una conversación ya iniciada en el pasillo. Acto seguido, la danesa ha ido directa al asiento de Sánchez.

Su postura ha sido más que clara, llegando a pedir a la Comisión Europea, sin nombrar a nadie, que "examine el caso de un país que hace todo lo contrario a los demás": "Uno donde uno llega ilegalmente y de repente se le permite quedarse ahí legalmente".

"Considero que esto va en contra de la política de migración con la que se cuenta hoy en una mayoría amplia de Europa", ha señalado.

Además, ha señalado que se ha de intervenir si un país "de fuera de Europa" usa a personas como parte de "una guerra híbrida": "Lo hemos visto en varios países y estamos de acuerdo. Hay que poner fin a esto".

Por su parte, Giorgia Meloni ha instado a mantener "un alto nivel de vigilancia en las fronteras de la UE", en alusión a la crisis de Ceuta, en el marco de una reunión informal encabezada por ella misma, Frederiksen y Rob Jetten, primer ministro europeo.

Por su parte, el primer ministro checo acusa a Sánchez de "sustituir a la población simplemente para mantenerse en su cargo". Y según el primer ministro de Austria "la legalización en España de muchos migrantes ilegales no es una buena señal". Con semejante chorreo podemos concluir que las políticas del Gobierno Sánchez con los migrantes no están de moda en Europa.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo, Sánchez ha admitido esas "discrepancias" con la primera ministra danesa, al tiempo que ha aclarado que "nada tiene que ver con lo que ha dicho el primer ministro de la República Checa". En este sentido, no obstante, no ha dudado en subrayar que se trata de un discurso que "suena mucho a lo que dice la ultraderecha de Vox en España". Por eso, ha considerado que "Europa necesita también contraste de opiniones y de posiciones políticas sobre una cuestión tan importante como esta".

¿Y de dónde viene este 'todos contra España' sobre migración? Hace solo unos minutos lo ha expresado la propia presidenta de la Comisión Europea: Von der Leyen cree que la regularización masiva de migrantes "puede tener un impacto transfronterizo" en el resto de la Unión. Ese choque se hizo evidente desde esta votación en Bruselas. Ya el 1 de octubre se votó el nuevo reglamento europeo para agilizar las devoluciones y poder deportar a terceros países a los migrantes. Entonces, solo hubo un país que votó en contra y ese fue España.

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