La otra cara del genocidio
Posando con uniforme y armas y enseñando prendas de las víctimas palestina: así ligan los soldados israelíes en Tinder
El contexto Los militares han convertido en un fetiche posar con el uniforme castrense o presumir abiertamente de vendar o esposar a palestinos para tratar de llamar la atención.
Resumen IA supervisado
En Israel, aplicaciones de citas como Tinder y Bumble están repletas de perfiles de soldados que posan con uniformes militares y armas, utilizando prendas de sus víctimas palestinas. Según un reportaje de laSexta, estas imágenes, que incluyen escenas en salas de familias desplazadas o con palestinos esposados, se han convertido en un fetiche sexual donde la masculinidad violenta y los uniformes son símbolos de estatus. Shai, un reservista de 25 años, afirma que su éxito con las mujeres ha aumentado desde que muestra su pertenencia al Ejército. Este fenómeno, alarmante y en auge, refleja cómo se trivializa el sufrimiento palestino en busca de encuentros casuales.
* Resumen supervisado por periodistas.
Repletas de perfiles de soldados. Así están las aplicaciones de citas como Tinder o Buble en Israel. Los militares han convertido en un fetiche posar con el uniforme castrense, enseñar las armas o utilizar cualquier prenda de sus víctimas palestinas. Aseguran que, de esta manera, tienen mucho más éxito.
Algunas fotos conseguidas por un equipo de laSexta en el territorio prueban cómo los soldados posan en las salas de estar de familias desplazadas o asesinadas. Otros, optan por mostrar al fondo a palestinos con los ojos vendados y esposados en un coche. También se burlan de la lencería de las mujeres palestinas y se burlan ante la posibilidad de mantener relaciones sexuales con un soldado vestido con el traje militar: "Sería un genocidio".
Ligar con genocidas es una tendencia en auge en la sociedad israelí, donde la masculinidad violenta, los uniformes y las armas se han convertido en un fetiche sexual.
Así lo explica Shai, reservista de 25 años, que asegura que desde que muestra su pertenencia al Ejército israelí tiene mucho más éxito con las mujeres: "Siento que las chicas se me echan encima desde que empecé mi servicio en la reserva". "Una foto con el uniforme es como estar al lado de un Ferrari. Es un símbolo de estatus", añade.
Un alarmante fenómeno que demuestra que muchos utilizan el dolor de un pueblo que está siendo exterminado para buscar una simple noche de pasión. Muchos de los autores de estas deplorables prácticas son hombres que acaban de ingresar en el Ejército y apenas superan los 20 años.