Guerra Rusia-Ucrania
Rusia boicotea el lanzamiento de ayuda humanitaria de Ucrania a la ciudad ocupada de Oleshki y dispara el riesgo de hambruna
Los detalles Dentro de la localidad tan solo quedan unas 2.000 personas que resisten a una situación de bloqueo total. Para muchos, moverse para buscar comida es misión casi imposible, ya que el combustible escasea y no hay ningún transporte público operativo.
Resumen IA supervisado
Las Fuerzas Armadas de Ucrania han llevado a cabo una importante operación humanitaria en la localidad de Oleshki, en la región de Jersón, controlada por Rusia. Han enviado más de 4.000 kilos de alimentos a través del río Dniéper utilizando drones, debido a que el acceso terrestre está bloqueado desde mayo. Esta iniciativa busca asistir a los 2.000 residentes de Oleshki y a otros 4.000 en las áreas circundantes, afectados por la escasez de alimentos. Sin embargo, el convoy humanitario ha enfrentado ataques de drones rusos, complicando la situación de los habitantes, quienes sufren un bloqueo total y escasez de recursos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania han enviado más de 4.000 kilos de alimentos a los alrededor de 2.000 habitantes de la localidad de Oleshki, en la región de Jersón, controlada por las tropas rusas, a donde no llega comida por vía terrestre desde mayo.
Ante esta situación, Kyiv ha utilizado decenas de drones para suministrar alimentos a través del río Dniéper en la que su Ejército ha definido como "una de las mayores operaciones" de ayuda humanitaria de su historia. "Hemos entregado unos 4 000 kilogramos de alimentos directamente a cien ubicaciones concretas de la ciudad", ha asegurado el jefe de la administración militar regional de Jersón, Oleksandr Prokudin, a través de la red social Telegram.
No obstante, Ucrania denuncia que varios drones rusos han atacado este convoy humanitario antes de que pudiera completar la entrega, y no es un episodio aislado. Oleshki ha quedado atrapada entre ataques, minas y carreteras prácticamente inutilizables.
Dentro de la localidad tan solo quedan unas 2.000 personas que resisten a una situación de bloqueo total, y alrededor de 6.000 contando los pueblos de alrededor. Para muchos, moverse para buscar comida es misión casi imposible, ya que el combustible escasea y no hay ningún transporte público operativo.
Mientras tanto, Kyiv busca el modo de conseguir que los 6.000 ucranianos que siguen en la zona, y a los que no han matado los misiles ni las bombas, puedan sobrevivir a una hambruna que cada vez es más extrema.