Se ciñen al protocolo
Con un breve saludo y a metros de distancia: Sánchez y Trump, juntos pero no revueltos en el palco del Mundial
Los detalles Pese a que había una gran expectación, las cámaras tan solo han captado un apretón de manos entre los presidentes de España y Estados Unidos, tras lo que se han sentado en el palco guardando las distancias.
Resumen IA supervisado
En la final del Mundial entre España y Argentina, no hubo foto oficial ni saludo entre el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el estadounidense, Donald Trump, a pesar de la expectación generada por la tensión entre ambos. Trump ha criticado a España, sugiriendo su expulsión de la OTAN por no gastar el 5% del PIB en defensa y calificándola como un "socio terrible". Ambos mandatarios se sentaron separados en el palco del MetLife, donde también estuvieron los Reyes de España y otros líderes internacionales. Sánchez expresó su confianza en el equipo español, mientras Trump entregará la Copa del Mundo al campeón.
* Resumen supervisado por periodistas.
No hay foto oficial del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y del estadounidense, Donald Trump, en la final del Mundial. Pese a que todo el mundo estaba expectante por ver cómo iba a ser el encuentro, con motivo de la tensión evidente que hay entre ambos mandatarios y los numerosos ataques del inquilino de la Casa Blanca a Sánchez, tan solo ha habido un breve saludo y un apretón de manos antes de que comenzase el partido. Se han ceñido al protocolo.
El presidente de Estados Unidos llegó a decir que España debería ser "expulsada" de la OTAN por ser un "socio terrible y desleal" al no comprometerse a gastar el 5% del PIB en defensa. Y a principios de julio el republicano intensificó sus ataques, afirmando que "España es una causa perdida". "No queremos hacer ningún negocio con España. Me gustaría cortarlo. España es un compañero terrible en la OTAN. Corten todo el comercio con España, por favor", reclamó.
Además de no haber saludo oficial, Trump y Sánchez tampoco se han sentado cerca en el palco de autoridades del MetLife, sino que han dejado una distancia de varios metros, lo que convierte en 'misión imposible' la instantánea de los presidentes juntos en la final entre España y Argentina. Precisamente, el gran ausente en el palco es el presidente argentino, Javier Milei, quien ha preferido no ir por superstición.
Sin embargo, su destacada ausencia no ha eclipsado un palco en el que además de Trump, que acude por primera vez a una final del Mundial por ser el país anfitrión, y Sánchez, presidente de uno de los países que aspira a la estrella del campeón, también están los Reyes de España, Felipe VI y Letizia; Mark Carney y Claudia Sheinbaum, líderes de Canadá y México respectivamente; el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani; y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, entre otros.
Sánchez: "A ver si podemos hacer lo que decía Aragonés"
Antes de comenzar el partido, Pedro Sánchez ha confesado en 'RTVE' que vive esta final "con mucha expectación y mucha emoción". "A ver si podemos hacer eso que decía Luis Aragonés de que 'las finales no se juegan, sino que se gana", ha expresado, tras lo que ha afirmado que el equipo ha ido "evolucionando, ganando en confianza".
"Tenemos equipo, tenemos capacidad de brillar de los jugadores y, sobre todo, tenemos confianza. España ha ido ganando confianza hasta llegar a la final. Estamos en un momento óptimo para llegar a la segunda estrella", ha defendido el líder socialista.
Será el presidente de Estados Unidos el encargado de entregar la Copa del Mundo al campeón, como ya hizo el verano pasado durante el Mundial de Clubes, cuando protagonizó una polémica escena al colocarse junto a los jugadores del Chelsea durante el alzamiento del trofeo y la celebración del triunfo. Ahora, hay expectación por saber si volverá a repetirse una situación parecida este domingo.