Preso 20 días

Sarkozy defiende su inocencia desde prisión: "Estoy seguro de que hubo una manipulación"

Los detalles Los abogados de Sarkozy presentarón su petición de libertad pocas horas después de su entrada en prisión y el expresidente francés podría dormir hoy en su casa después de que el Tribunal de Apelación le haya concedido la libertad provisional.

El expresidente francés Nicolas Sarkozy compareció por videoconferencia desde la cárcel parisina en la que está preso desde hace 20 días e insistió este lunes en que ha sido víctima de "una manipulación" en el caso de la financiación libia de su campaña electoral en las presidenciales de 2007.

"Estoy seguro de que hubo una manipulación", declaró en la sala del Tribunal de Apelación de París, en relación a los documentos que implicaban a hombres de confianza de su gabinete con el régimen de Muamar Gadafi. El exjefe de Estado fue sentenciado el pasado 25 de septiembre a cinco años de prisión por haber formado parte de una "asociación de malhechores" y por haber dejado que sus principales colaboradores negociaran con responsables del régimen de Gadafi para obtener dinero para la campaña de las elecciones presidenciales de 2007.

Sarkozy, de 70 años, compareció desde la prisión de La Santé de París acompañado por dos letrados. "Quiero agradecer la humanidad excepcional del personal penitenciario porque ellos han convertido esta pesadilla de la cárcel en algo soportable", declaró Sarkozy.

El fiscal se mostraba a favor de que Sarkozy fuera puesto en libertad, pero bajo estricta vigilancia judicial y con prohibición de contacto con otros acusados ​​y testigos implicados en el proceso. Y así ha sido. El Tribunal de Apelación de París ha concedido este lunes la libertad condicional bajo fianza al expresidente francés, aunque bajo estrictos controles judiciales. Sarkozy tendrá prohibido salir del país y comunicarse con otros acusados ​​y testigos implicados en el caso, pero no tendrá confinamiento domiciliario ni pulsera telemática.

Un encarcelamiento que golpeaba a parte de la sociedad francesa

Su encarcelamiento, que ha causado un electrochoque en una parte de la sociedad francesa, fue seguido por decenas de medios de comunicación nacionales y extranjeros. Sus breves días en prisión no han estado exentos de polémica.

La primera semana, dos presos declaraban ante un tribunal de París por amenazar de muerte al expresidente durante su primer día en el penal. Según contaba 'Le Figaro', las advertencias contra Sarkozy fueron contundentes. "Lo va a pasar mal en prisión " y "vamos a vengar a Gadafi, lo sabemos todo sobre Sarkozy ".

Las amenazas se hacían públicas a través de un vídeo en TikTok. Y dos hombres eran denunciados. Ange O., por posesión y uso de un teléfono móvil, algo prohibido en su condición de reclusos, y por "facilitar e instigar amenazas de muerte" e Ilies B., por amenazas repetidas. Unos delitos que pueden sumar hasta tres años de cárcel.

Lo cierto es que, desde el minuto uno, el expresidente francés está blindado dentro de la prisión. Bajo la custodia de dos policías y en una celda individual, se esperaban los abucheos que también habría recibido a su llegada y también el revuelo que se generó. A pesar de estar alojado en un ala especial, los abucheos y las burlas de algunos internos le llegaron con claridad durante la noche. "¡Devuelve los millones!", gritaban desde otras celdas, recordándole los escándalos que lo llevaron hasta allí.

El expresidente ocupa una celda individual de unos nueve metros cuadrados, equipada con una pequeña televisión, cama y escritorio anclados al suelo, una silla de plástico, estanterías, ducha, inodoro sin tapa, placa calefactora y un mininevera. Dispone también de un teléfono mural con el que solo puede recibir llamadas, nunca hacerlas.

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