Instantes de terror
Segundos para reaccionar tras la tragedia: así sorprendió la brutal riada en Nepal a trabajadores y turistas
Los detalles Algunos iban a trabajar cuando, de repente, vieron aparecer a lo lejos la riada con toda su ferocidad. Aunque intentaron grabar lo que estaba ocurriendo, comenzaron a correr para salvar sus vidas.
Resumen IA supervisado
Una devastadora riada afectó la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet en China, causando 392 muertos y alrededor de 1.400 desaparecidos. La catástrofe sorprendió a cientos de personas en sus actividades diarias, atrapando a familias, trabajadores, estudiantes y turistas. La riada, con una fuerza arrolladora, arrasó viviendas, vehículos y estructuras enteras, dejando una estela de destrucción. Equipos de rescate trabajan en condiciones difíciles, mientras familiares esperan noticias de los desaparecidos. Existe un temor latente de que el río Bhote Koshi vuelva a crecer, lo que podría causar nuevas inundaciones en la región.
* Resumen supervisado por periodistas.
Una brutal riada golpeó este miércoles la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, en China, dejando una tragedia de enormes dimensiones. El balance provisional conjunto asciende ya a 392 muertos y alrededor de 1.400 desaparecidos, mientras los equipos de rescate continúan trabajando con grandes dificultades en una zona montañosa y de complicado acceso.
La fuerza del agua y el barro arrasó todo a su paso y sorprendió a cientos de personas en plena rutina. Familias, trabajadores, estudiantes y turistas se vieron atrapados por una riada que avanzaba con una velocidad y una violencia difíciles de contener. Y las imágenes muestran precisamente esos instantes de terror: personas que pasan, en cuestión de segundos, de hacer su vida con normalidad a correr para salvarse.
Por su parte, Janak Bahadur, uno de los supervivientes, asegura que esta riada "llegó de repente y estalló como una bomba".
Algunos iban a trabajar cuando, de repente, vieron aparecer a lo lejos la riada con toda su ferocidad. Aunque intentaron grabar lo que estaba ocurriendo, la inmensa masa de barro avanzaba con tanta rapidez que uno de ellos terminó abandonando el teléfono y echando a correr junto al resto de trabajadores.
Ya no había tiempo para seguir grabando, solo para escapar y avisar a todo el mundo de lo que se acerca. Mientras el caudal del río Bhote Koshi crecía violentamente en lo alto de la montaña, abajo el desastre sorprendía a los nepalíes en su día a día. Como en un trayecto en autobús, de camino al colegio, donde la normalidad se convirtió en cuestión de segundos en una situación de máxima tensión.
El agua arrastró rocas, viviendas, vehículos y todo lo que encontraba a su paso y es que la corriente bajó con tal fuerza que era capaz de arrancar estructuras enteras y convertirlas en escombros. Durante los primeros minutos, según puede verse en imágenes, varios turistas se vieron obligados a correr desesperadamente en busca de una zona elevada. Apenas tenían unos segundos para reaccionar y ponerse a salvo antes de que la riada alcanzara la zona.
Keshav Prasad, otro superviviente, cuenta que él estaba en la terraza cuando la inundación alcanzó el último piso: "Mi esposa ya estaba sepultada bajo el lodo mientras nosotros nos protegíamos".
Una lengua de agua y barro que avanzaba sin detenerse dejaba tras de sí una enorme destrucción y cientos de víctimas. En los alrededores de la zona cero, ambulancias, vehículos militares y helicópteros participan en las labores de rescate. Mientras tanto, centenares de familiares esperan noticias de sus seres queridos desaparecidos. Y las tareas continúan con una dificultad añadida: el temor a que el río Bhote Koshi vuelva a crecer y pueda provocar nuevas inundaciones en esta zona del Himalaya.