Tragedia en Venezuela

Seis días después del doble terremoto de Venezuela, la vida intenta aún abrirse camino entre montañas de polvo, muerte y desesperación

Los detalles Los equipos de rescate siguen localizando personas con vida. Allí donde la ayuda no es suficiente -y son muchos lugares-, hay quienes no desisten salvando ellos mismos a sus seres queridos.

Sobre el terreno, las altas temperaturas y las lluvias están complicando los rescates y llevando más al límite a los venezolanos. Durante el día se pueden alcanzar los 32 grados, con decenas de cuerpos amontonados, sin recoger, cubiertos de cal en el mejor de los casos. Y al lado, la gente, viviendo en la calle, en campamentos improvisados.

Son conscientes de que cada minuto cuenta para que haya nuevos milagros como este: el de un niño de 12 años que da esperanza a todo Venezuela. Y él no es el único. Aaron es otro ejemplo de ello, un joven de 21 años que ha pasado más de 120 horas bajo escombros. "Era la única persona de ese edificio que estaba con vida. Gracias", ha asegurado Aaron tras ser rescatado.

Los equipos de rescate siguen localizando personas con vida. Allí donde la ayuda no es suficiente -y son muchos lugares-, hay quienes no desisten salvando ellos mismos a sus seres queridos. Es el caso de un hombre, que con un martillo y una linterna, pudo rescatar a su mujer de los escombros.

Una imagen que muestra la capacidad de los humanos de salvar a los suyos. En este caso, las ganas de un hombre que para llegar hasta su mujer. Solo contaba con un martillo y con la linterna de su móvil para iluminarse, para poder trabajar y para poder abrirse hueco, llegar hasta ella y salvarla.

Como se puede ver en el vídeo que acompaña esta noticia, el hombre le llama a su mujer. "Mi amor. Yo te voy a sacar para aquí. ¿Tú vas a acabar aquí? No, pero te voy a sacar por aquí", le decía y le pedía que tuviera fuerza para salir de los escombros.

Por otro lado, José ha perdido a sus dos hermanas, a su madre, su perro y su casa. Su gata Martina es lo único que le queda y acaba de recuperarla. "Pensé que se había muerto, es lo único que me queda de mi casa", ha relatado.

Rescate milagroso también el de Marlene que incluso después de esta tragedia lo que le pide el cuerpo para reponerse es un refresco. Después de seis días, entre montañas de polvo, muerte y desesperación, la vida intenta aún abrirse camino.

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