Cumplir o morir políticamente
El Senado de Trump, 'antitrumpista': frenan propuestas del presidente y podrían investigarlo tras su particular purga republicana
El contexto Adam Dublín, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Comillas, asegura que el presidente gestiona su partido como el jefe de una mafia: "Intenta cargar contra cualquiera que le cuestione".
Resumen IA supervisado
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, maneja la disciplina de voto con una actitud casi bélica, eliminando políticamente a quienes no le apoyan. Durante las primarias, ha purgado a varios republicanos críticos, como Thomas Massie, quien se opuso a la guerra en Irán y apoyó la publicación de los archivos de Jeffrey Epstein. El senador Bill Cassidy también cayó tras votar para condenar a Trump en su segundo juicio político. En Georgia, el secretario de Estado y el fiscal general fueron destituidos. Con escaso apoyo social y críticas internas, su propio Senado frena sus propuestas, mientras Trump mira hacia enero, temiendo que los demócratas inicien una investigación contra él y su familia. Un impeachment podría ser su mayor desafío si los demócratas ganan las cámaras.
* Resumen supervisado por periodistas.
Para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que se conoce como disciplina de voto adquiere una connotación casi bélica: o la cumples o mueres políticamente. Así, durante las elecciones primarias, ha ido dejando un largo reguero de cadáveres, entre los que se encuentran republicanos, en su particular purga.
Adam Dublín, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Comillas, asegura que Trump gestiona su partido como el jefe de una mafia: "Intenta cargar contra cualquiera que le cuestione".
Entre ellos, Thomas Massie, uno de sus congresistas más críticos. Con 14 años de respaldo político este hombre decidió no apoyar la guerra en Irány lo que es peor, apostar por publicar los archivos del pederasta fallecido Jeffrey Epstein.
Pero Massie no ha sido el único en caer. Por su parte, el senador Bill Cassidy, cinco años después de votar para condenar al presidente en su segundo juicio político, ha perdido las primarias para la reelección frente a una rival respaldada por Trump y otro candidato que también abrazó al mandatario.
El reguero de cadáveres que Trump deja tras de sí llega hasta Georgia, donde cayeron el secretario de Estado y el fiscal general. Pero claro, alguna consecuencia tenía que haber y es que con tantas bajas, llega el revés legislativo. Su estrategia, dicen los expertos, es clara: con poco apoyo en la sociedad y críticas dentro de su partido.
Su propio senado frena muchas de sus propuestas como más dinero para los ICE o el fondo que permitiría a Trump compensar procesados por el asalto al capitolio. "Hay varios congresistas que han votado en su contra, pero lo importante es lo que ocurre después de enero", añade el experto.
Así, el mandatario parece jugar a largo plazo y es que tiene los ojos puestos en enero. "Si los demócratas ganan la renovación las cámaras podrían comenzar una investigación contra él y su familia", agrega Dublín.
Con los demócratas fuertes y en contra, Trump podría enfrentarse a un impeachment, el mecanismo constitucional de EEUU mediante el cual el Congreso puede acusar y destituir a altos funcionarios del Gobierno antes de que finalice su mandato.