Cumbre Putin y Xi
Una taza de té y un plantón de Putin por la falta de acuerdos: fin a la cumbre entre Rusia y China
Los detalles Putin abandona China tras cancelar la habitual rueda de prensa en una cumbre internacional. No ha conseguido firmar con Xi los acuerdos más deseados, como el incremento de la exportación de petróleo y gas ruso hacia el gigante asiático.
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La cumbre entre Vladímir Putin y Xi Jinping en China concluyó sin resultados significativos, llevando a Putin a cancelar su rueda de prensa y regresar a Rusia. Aunque recibió una bienvenida con honores, no logró acuerdos clave como el incremento de exportaciones de petróleo y gas ruso hacia China ni el avance del gasoducto 'Fuerza de Siberia-2'. A pesar de la falta de concreciones, ambos líderes firmaron una declaración conjunta pidiendo diálogo en Irán y condenando ataques de EEUU e Israel. En política, Rusia apoyó la reunificación de Taiwán con China, mientras China respaldó a Rusia contra la expansión de la OTAN. Donald Trump, satisfecho con la reunión, destacó su buena relación con ambos líderes.
* Resumen supervisado por periodistas.
Tomando amigablemente una taza de té y con Vladímir Putin cancelando su rueda de prensa para abandonar China y poner rumbo a Rusia. Así ha terminado la cumbre entre los dos países, la reunión entre Putin y el presidente chino, Xi Jinping. Al parecer, el ruso no estaría del todo contento con un encuentro que habría llegado a su fin sin resultados tangibles ni acuerdos concretos.
Podría parecer que el presidente de Rusia tuvo envidia del recibimiento que China le dio a su homólogo estadounidense, Donald Trump, hace una semana. Pero Putin obtuvo la bienvenida deseada de Xi, con honores y pompa. Pasando revista a las tropas, desfilando por la alfombra roja y saludando a niños que los vitorean con alegría.
Sin embargo, no ha alcanzado los acuerdos que más deseaba, como el incremento de las exportaciones hacia China de petróleo y gas ruso, un punto clave con el estrecho de Ormuz bloqueado. Tampoco se han comprendido en el tendido del gasoducto a través de Mongolia, bautizado como 'Fuerza de Siberia-2'.
Quizás por ello, Putin ha preferido no hablar ante los periodistas. Una rueda de prensa habitual y con la que el ruso suele cumplir tras una cumbre internacional. Tras el silencio de Putin, desde Moscú solo ha trascendido un mensaje: existe "entendimiento" entre Putin y Xi. Porque sí han firmado una declaración conjunta para pedir "diálogo en Irán" y condenar los ataques de EEUU e Israel.
En el plano político, Rusia respaldó el principio de "una sola China" y la reunificación con Taiwán, a lo que el gigante asiático respondió apoyando la eliminación de las raíces del conflicto en Ucrania, es decir, contra la ampliación de la OTAN y su acercamiento a la frontera rusa.
Eso sí, este viaje de Putin a China ha acabado como empezó: con honores, pompa y tradición. Porque el broche de este encuentro se ha producido con ambos líderes tomando una taza de té. Una tradición en las cumbres ruso-chinas.
Trump, contento con sus dos amigos
Vladímir Putin no ha dudado en llamar una y otra vez "amigo" a Xi y ya ha anunciado que tiene previsto volver a China en noviembre, con motivo de la cumbre de la APEC, en la que podría reunirse con Trump.
Todo esto, mientras el presidente de los Estados Unidos, el anterior visitante de Xi, opina sobre esta cumbre entre Rusia y China. Porque Donald Trump no ha dudado en decir que "es bueno" que Putin y Xi se hayan reunido porque él se lleva bien con ambos.
Es más, no se ha podido callar que, durante su viaje, Xi ya le confirmó que iba a recibir a Putin. "No sé si la ceremonia de bienvenida que le hicieron (a Putin) fue tan brillante como la mía. Estaré atento", ha bromeado el magnate y presidente.