en mitad de la tragedia
"Tenemos familias durmiendo en las calles": los hospitales venezolanos afrontan el reto de atender entre el caos
Los detalles Los pasillos, las entradas y hasta los aparcamientos están desbordados mientras miles de heridos esperan por una cama agolpados en los suelos.
Resumen IA supervisado
Tras los devastadores terremotos en Venezuela, los hospitales enfrentan un caos absoluto. Miles de heridos esperan atención en los pasillos, suelos y hasta aparcamientos de los centros de salud, que están completamente desbordados. En el Hospital José María Vargas, en La Guaira, el estacionamiento se ha convertido en un área de triaje improvisada. Las ambulancias y mantas usadas como camillas improvisadas son la única esperanza para salvar vidas. A pesar de la tragedia, las personas agradecen tener comida, agua y el apoyo de la comunidad, mientras los hospitales se convierten en refugios temporales para quienes lo han perdido todo.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ante una tragedia de tal magnitud como la ocurrida en Venezuela tras los dos potentes terremotos de este miércoles, la imagen en los hospitales —se pueden imaginar— es la del caos más absoluto. Hay cientos, miles de heridos esperando por una cama agolpados en los suelos y aguardando desesperadamente una ayuda internacional que llega a cuentagotas.
No hay espacio para tantas camillas con víctimas en ningún hospital en toda Venezuela. "El hospital de Morón está colapsado. Tenemos un balance crítico. Tenemos familias que están durmiendo en las calles con chocitas improvisadas", ha explicado un hombre desde ese hospital. Están desbordados los pasillos, las entradas de los centros de salud y hasta los aparcamientos.
"En el Hospital José María Vargas, en La Guaira, así está el triaje. Este es el estacionamiento del hospital", ha contado un hombre mientras muestra las imágenes de los heridos amontonados. Cualquier rincón vale ya como habitación en la que médicos y cirujanos tratan sin descanso a los heridos. "Y allí en la tribuna tenemos a los pacientes con menos lesiones", ha agregado.
Las ambulancias transportan a quienes han conseguido salir con vida del horror. "Cada vez que escuchemos una ambulancia aquí en La Guaira es una vida salvada", ha dicho Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela. Y cuando no hay ambulancias, cualquier manta se convierte en una camilla improvisada.
"Le doy gracias a dios porque en medio de todo lo que hemos pasado no nos ha faltado la comida, el agua, el apoyo de la gente", ha dicho una mujer. Y es que los centros de salud se han convertido en el nuevo hogar de aquellos que lo han perdido todo para que, al menos, puedan pasar las noches bajo un techo.