Paralelismos entre mandatarios
Trump y Putin, frente al espejo: dos líderes, dos guerras y un mismo problema de popularidad
El contexto Eduardo Saldaña, codirector de 'El Orden Mundial', explica que ambos "tienen una pulsión autoritaria": subestimaron a sus rivales y sobreestimaron su propia capacidad para imponerse.
Resumen IA supervisado
Vladímir Putin y Donald Trump, líderes de sistemas políticos diferentes, enfrentan sorprendentes paralelismos. Ambos se acercan a elecciones con conflictos bélicos que no resultaron como esperaban y una popularidad en declive. Según Eduardo Saldaña de 'El Orden Mundial', ambos comparten una "pulsión autoritaria". Subestimaron a sus rivales y sobreestimaron su capacidad de victoria rápida en Ucrania e Irán. Además, financiar sus guerras con inflación ha sido un error estratégico. Trump, asfixiado por el conflicto, podría perder las elecciones de mitad de mandato, mientras que Putin, aunque no enfrenta elecciones democráticas, se preocupa por la opinión pública.
* Resumen supervisado por periodistas.
Vladímir Putin no levanta el pie del acelerador y Donald Trump tampoco parece dispuesto a hacerlo. Dos líderes muy diferentes, al frente de sistemas políticos distintos, pero que atraviesan ahora un momento con sorprendentes paralelismos. Cada vez más cerca de las urnas, con dos guerras que se han atragantado y con una popularidad que empieza a pasar factura.
Los líderes, ruso y estadounidense, están inmersos en un juego de semejanzas en el que aparecen estrategias, errores y problemas internos que, aunque no son idénticos, sí guardan ciertos puntos en común. Por su parte, Eduardo Saldaña, codirector de 'El Orden Mundial', explica que ambos "tienen una pulsión autoritaria". "Trump admira a figuras como Xi Jinping, presidente de China, y Kim Jong-un, líder supremo de Corea del Norte".
Uno de los principales paralelismos está en el cálculo inicial de ambos conflictos y es que los dos subestimaron a sus rivales y sobreestimaron su propia capacidad para imponerse rápidamente. La guerra de Ucrania no terminó convirtiéndose en la victoria rápida que Moscú había previsto y el escenario que esperaba Trump en Irán tampoco ha evolucionado según los planes iniciales.
"Eso iba a ser un desfile militar. En una semana decapitaban el régimen de Kyiv", señala el analista internacional Pedro Rodríguez al recordar las expectativas con las que comenzó la ofensiva rusa. Los dos han decidido financiar sus guerras con inflación, un grave error de estrategia que cada uno, a su manera, paga en sus fronteras.
Saldaña insiste en que el mandatario estadounidense estaría "asfixiado": "A Trump le veo en un atolladero asfixiado en un conflicto en el que se metió sin ningún tipo de sentido y probablemente le acabe costando las elecciones de mitad de mandato". Su popularidad estaría cayendo aproximadamente uno o dos puntos por semana, según los datos manejados en el análisis, y algunos escenarios apuntan a que, si se mantiene en torno al 33% en noviembre, los republicanos podrían enfrentarse a una derrota en ambas cámaras.
Rusia no funciona como una democracia comparable a Estados Unidos, por lo que la relación entre la opinión pública y permanencia en el poder es completamente distinta. "Con Putin el problema no es electoral porque las elecciones son simbólicas, pero es un autócrata moderno, es decir, le importa la opinión pública", sostiene Rodríguez. Mientras, Saldaña se pregunta si Trump "va a aceptar una derrota electoral o va a radicalizarse aún más": "La última vez que perdió asaltaron el Capitolio", sentencia.