tragedia en Venezuela
Venezuela se vuelca en buscar a supervivientes entre los escombros tras los terremotos: "Se siente la desesperación"
Los detalles Desesperados, sin descanso, miles de venezolanos y venezolanas buscan a sus familiares con palos, tuberías y hasta con las manos, todo vale si con ello consiguen abrir grietasy recuperar vidas.
Resumen IA supervisado
El doble sismo en Venezuela ha dejado una devastación masiva, con vecinos organizados para rescatar a posibles supervivientes entre los escombros en lugares como La Guaira. Utilizando herramientas improvisadas y sus propias manos, intentan abrir grietas para liberar a los atrapados, celebrando cada rescate como una victoria. Sin embargo, la situación es desesperada, con miles de desaparecidos y recursos limitados para los servicios de emergencia. La comunidad se enfrenta a una búsqueda incesante, con hospitales abarrotados y redes sociales inundadas de llamamientos para encontrar a familiares. Milagros, como el rescate de un bebé, mantienen viva la esperanza.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los que han podido contar el doble sismo de Venezuela se enfrentan ahora a una tarea durísima: localizar a posibles supervivientes que hayan quedado sepultados. Con palos, tuberías y hasta con las manos. Todo vale si con ello consiguen abrir grietas entre los escombros y recuperar vidas.
Haciendo palanca con una tubería una mujer intenta liberar la pierna de un joven atrapado bajo los escombros en La Guaira. La magnitud de la devastación es tal que grupos de vecinos se organizan y ayudan para encontrar supervivientes. Cada rescate se celebra entre aplausos como una victoria. Entre ellos el de una mujer, totalmente cubierta de polvo, que no podía mover el brazo. Pero ha tenido suerte, porque los desaparecidos se cuentan por miles y cada hora que pasa la búsqueda se vuelve más desesperada.
"No sabemos cuántas personas más hay dentro del edificio", manifestaba un hombre. Toda ayuda es poca porque los servicios de emergencia trabajan sin descanso, al límite y sin apenas recursos. Un hombre tiene que utilizar la linterna de su móvil para iluminar entre los escombros, con una cámara conectada a otro teléfono intentan encontrar rastro de vida humana.
Pero todavía hay muchas zonas a las que no han podido llegar. "Necesitamos ayuda, no han llegado bomberos, no ha llegado nadie. Estamos nada más los vecinos, ¿dónde está la respuesta?", clamaba un hombre entre los escombros. "Miren esto cómo está, no podemos sacarlos a punta de mano", expresaba impotente.
Los vecinos mueven escombros, excavan, buscan y, afortunadamente, en algunos casos encuentran. Los gritos de un hombre avisando de que "hay tres vivos" rompen el silencio del interior de un edificio mientras por un pequeño agujero se comunican con las personas atrapadas. Las cámaras captan una mano, apenas visible desde el exterior, mientras uno de los vecinos de La Guaira que no ha dejado de buscar supervivientes se rompe.
"No sé cómo explicarles, de verdad, pero esto fue feo, dios mío. Anoche escuchando gritos no podíamos hacer nada, esperamos a que amaneciera y aquí estamos", señalaba un hombre. Aún así no pierde la esperanza. Hay miles de recovecos por los que buscar, por los que todavía hay vida. "Ya llegó un familiar de la chica que está ahí y dios quiera que la rescaten lo más rápido posible", ha contado señalando hacia los escombros.
Algunos de los rescatados pueden bajar por su propio pie y otros precisan de camillas. Todo el pueblo venezolano está volcado a la espera de la ayuda internacional para, juntos, hacer frente a esta terrible tragedia. Y entre tanta devastación, se producen milagrosos rescates, como el de un bebé encontrado con vida pese a haberle caído la casa encima. Milagros de resiliencia a los que Venezuela se aferra.
Una búsqueda incesante e incansable
Las imágenes de los rescates estremecen. En uno de los estados más afectados, en La Guaira, un padre con una pequeña linterna recorre lo poco que ha quedado en pie del piso en el que debería estar su hijo mientras lo llama a gritos. Como él, miles de familias llevan horas sin saber nada de sus familiares. Hay, al menos, unas 40.000 personas con las que no se ha podido contactar, según la web que ha habilitado el Gobierno venezolano. Por ella se sabe también se ha localizado a otras 3.000 personas a las que en un principio se dio también por desaparecidas. La búsqueda es incesante e incansable.
Desesperados, sin descanso, miles de venezolanos y venezolanas buscan a sus familiares entre los escombros. "Perdí a mi hija y a mi nietica que va a nacer el 24", decía una mujer entre lágrimas. Donde no llega la ayuda —y son muchos lugares— son ellos mismos quienes escalan las montañas de restos con la esperanza de encontrar a sus seres queridos. "Tuvimos que subir por encima de los escombros", explicaba otra mujer sin poder contener el llanto.
Dayana vive en La Guaira y todavía no sabe dónde está su hijo de ocho años. "Es un desespero, quisiera saber donde está mi niño, si está atrapado o ha encontrado un refugio", expresaba. También hay gritos agónicos como el de una mujer que busca a Antonio, atrapado en lo que queda de un edificio de Caracas.
"Personas que se encuentran atrapadas entre los escombros, la desesperación se siente en el ambiente", contaba un vecino. Otra señora está herida y llama a su hermana: "Ven a buscarme hermana, estoy en Pariata". Poco queda del edificio de Fran, donde su padre los busca entre los escombros. Las calles están llenas de sonidos de angustia y de la maquinaria que continúa trabajando para levantar los restos de las viviendas derruidas.
Las puertas de los hospitales se encuentran abarrotadas de personas que aguardan con la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Las redes sociales, incluso cc¡on las caídas de internet, se inundan de llamamientos en busca de personas desaparecidas. Hay quienes han convertido sus perfiles personales en muros de difusión con el objetivo de ayudar a localizarles. La televisión pública de Colombia también publica anuncios de personas que siguen sin ser localizadas y el lugar donde se encontraban en el momento del desastre. Además, han habilitado una página web precisamente para esto, para denunciar desapariciones y registrar a las personas que ya han podido localizar