Operación Kitchen

Bárcenas denuncia la "persecución" que vivió en prisión tras declarar contra el PP en la Gürtel

Los detalles Bárcenas ha afirmado que sufrió "una persecución tremenda" durante su estancia en la cárcel de Soto del Real después de realizar una declaración "muy contundente contra las personas que representaban al PP en ese momento", en el marco de la investigación judicial sobre la contabilidad B del PP.

El extesorero del PP Luis Bárcenas ha declarado en la Audiencia Nacional que la denominada operación Kitchen por la que fue presuntamente espiado "se inicia en la sede del PP con el borrado de los discos duros de los ordenadores".

"Yo sé que esta operación se inicia por los responsables del partido en ese momento", ha detallado diciendo que luego tuvo un traslado, si eso se acredita, "al Ministerio del Interior". Unos hechos que sientan en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional a quien fue su compañero de partido y ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, su segundo, Francisco Martínez, y parte de la cúpula policial del momento, incluido el comisario jubilado José Manuel Villarejo.

Así, Bárcenas, que es acusación particular en esta causa, ha querido destacar el antes y el después que vivió en aquellos años. Bárcenas ha afirmado que sufrió "una persecución tremenda" durante su estancia en la cárcel de Soto del Real después de realizar una declaración "muy contundente contra las personas que representaban al PP en ese momento", en el marco de la investigación judicial sobre la contabilidad B del PP.

Ha asegurado que tras prestar declaración en la Audiencia Nacional en julio de 2013 por el 'caso Gürtel' "se produjo un cambio totalmente drástico" en el trato de los funcionarios penitenciarios. "Hasta esa fecha el trato fue cordialísimo", ha aseverado.

"Yo declaro ya con toda contundencia lo que creo que debo de declarar, y que es la realidad en el tema de los papeles (en alusión a los conocidos como 'Papeles de Bárcenas' sobre la contabilidad del partido)", ha señalado.

Días después de su declaración se produjo la filtración a un medio de comunicación de su foto de ingreso a la cárcel el 27 de junio de 2013, lo que ha atribuido a "una relación causa-efecto", ha indicado.

El extesorero ha indicado que los funcionarios le comenzaron a "exigir" que facilitara los números de teléfono a los que llamaba, hasta que, ha aseverado, un día dijo: "Se acabó la broma, no estoy dispuesto a volver a dar el número".

Según su relato, el trabajador le respondió que este requerimiento se hacía de forma "aleatoria", a lo que Bárcenas replicó que si tenía que hacerlo todos los días "ya no es aleatorio" y que el que había dado esa instrucción era "un retrasado mental".

Fotos filtradas desde dentro de prisión

El extesorero del PP ha relatado que mientras se encontraba en prisión preventiva se volvieron a filtrar unas imágenes suyas en distintas estancias de la cárcel, como en misa, en la biblioteca o en el patio.

Bárcenas ha incidido en que además de las imágenes que vieron la luz pública, tuvo conocimiento de que alguien le había sacado otras imágenes que, "por decencia periodística, no vieron la luz pública porque, concretamente, eran imágenes en la ducha".

"Eso no lo puede hacer ningún otro interno ni nadie por el estilo, eso era un montaje perfectamente organizado desde dentro del centro penitenciario, en función de las instrucciones que hubiesen recibido de quien fuese, con la idea de denigrarme", ha declarado.

Asimismo, ha subrayado que nunca se le informó de que se le incluyó en el Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), una calificación que se aplica "a personas que tienen peligrosidad clara" como terroristas o criminales "del mundo de la droga", pero que, bajo su punto de vista, nunca se le tendría que haber aplicado a "un ciudadano normal" como él.

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