Crisis migratoria
Casi tres semanas de convivencia en Ceuta: los vecinos empatizan con el drama que viven los migrantes aunque denuncian agotamiento
¿Qué han dicho? "Están tranquilos. Esta gente ni roba ni nada, y los vecinos les damos comida o lo que pueda ayudarles. Es que son niños", explica un ceutí a laSexta. "Si hay que sacarle una manta, se le saca por la noche", asegura otro.
Resumen IA supervisado
Desde hace más de 20 días, los habitantes de Ceuta enfrentan una situación compleja debido a la llegada masiva de migrantes a finales de julio. Los ceutíes denuncian el agotamiento y la dramática situación de los migrantes que duermen en las calles. A pesar del cansancio, la convivencia es pacífica, con vecinos mostrando solidaridad, ofreciendo mantas y comida. Sin embargo, la constante presencia de migrantes en las calles afecta la rutina diaria de los residentes, generando temor e inseguridad. Aunque la convivencia es buena, los ceutíes anhelan volver a la normalidad que tenían antes de esta crisis.
* Resumen supervisado por periodistas.
Imaginen salir por la puerta de su casa y encontrarse a miles de personas durmiendo en las calles de la ciudad. Lo mismo cuando bajas a pasear o disfrutar de la playa. Pues esto es lo que llevan viviendo desde hace más de 20 días los habitantes de Ceuta. Desde la entrada masiva de migrantes entre el 30 y 31 de julio, los ceutíes denuncian estar agotados, pero también una situación dramática: la que viven los migrantes que no tienen dónde ir.
Tantos días después, empieza a peligrar el difícil equilibrio que hay entre la solidaridad y paciencia de los vecinos de Ceuta. Con el temor y el cansancio que provoca esta convivencia tan cercana.
"Tenemos mucho ruido, no dormimos de noche, se pelean. Nos da miedo que nos vaya a pasar algo y todos los olores vienen para aquí", ha contado una ceutí a laSexta, mientras señala por la ventana de su vivienda.
Esta es la realidad en Ceuta, lo que se está dando, sobre todo, en los barrios más periféricos. "Si hay que sacarle una manta, se le saca, porque lo ve por la noche", nos relata otro vecino que, además, asegura que los migrantes que pasaban las horas por las calles aledañas no dieron ningún tipo de problemas. "Estos que venían aquí, no hacían nada de marroquinería. No hemos visto en este barrio nada".
Pero, cada día, al salir de sus casas, los ceutíes se encuentran con el mismo panorama: migrantes durmiendo en el suelo de la calle. Sobre cartones y tapados con mantas o con lo que pueden.
"Están tranquilos. Esta gente ni roba ni nada y los vecinos les damos comida. Lo que pueda ayudarles. Porque viendo a menores... es que son niños", ha explicado un ceutí con una evidente emoción en su voz.
Y ese es el resumen: más de 20 días después, los ceutíes aseguran que la convivencia con los migrantes es buena, aunque eso no quita que estén muy cansados de no poder vivir con normalidad. La menos, como lo hacían antes del 30 y 31 de julio.
"La verdad es que se portan maravillosamente, porque no molestan para nada", mantiene otro vecino. Según ha explicado a laSexta, se ha sentido inseguro en algunos momentos en el barrio, pero no en la puerta de su casa".
"Es una situación rara", ha añadido su mujer. Sobre todo por no poder seguir su rutina. "No puedes ir a la playa, no podemos salir". Y claro, así es lógico hablar de cansancio por esta situación. Aunque nunca se olvidan del drama de los migrantes que ahora están en Ceuta.