Dos décadas después

El Código de Buen Gobierno de Zapatero se desmorona: así prohibió que los miembros del Ejecutivo recibieran regalos

Los detalles La transparencia de altos cargos fue uno de los ganchos del expresidente para ganar las elecciones en 2004. Ya presidente, en 2005, el Gobierno socialista aprobó este código apoyando "toda la transparencia y toda la eficacia".

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero llegó a La Moncloa prometiendo regeneración democrática y ejemplaridad pública. En 2005, su Gobierno aprobó el Código de Buen Gobierno de los miembros del Ejecutivo, un conjunto de normas éticas que, entre otras cuestiones, prohibía aceptar regalos que pudieran comprometer la independencia de los cargos públicos y obligaba a declarar de forma exhaustiva el patrimonio personal.

La transparencia de altos cargos fue uno de los ganchos de Zapatero para ganar las elecciones en 2004. Ya presidente, en 2005, el Gobierno socialista aprobó este código apoyando "toda la transparencia y toda la eficacia".

Este código ético, que no llegó a ser ley, era cuestionado por la oposición. Por su parte, Mariano Rajoy preguntó al socialista: "¿Va a cumplir usted el anuncio del Código de Buen Gobierno?".

A lo que Zapatero contundente contestaba: "Este gobierno practica el buen gobierno, el Código del Buen Gobierno y además es un Gobierno responsable y serio".

El expresidente mantenía hasta hace poco su discurso de transparencia y humildad. En un Congreso del PSOE, en 2021, explicaba que "ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho".

Dos décadas después, esa bandera de la transparencia vuelve a situarse en el centro del debate por las 103 joyas intervenidas al expresidente. Desde que trascendió la existencia de las piezas, el entorno del exdirigente ha tratado de rebajar su valor y relevancia.

El asesor durante su Gobierno, Luis Arroyo, rechazó las tasaciones difundidas en los medios y defendió que se estaban manejando cifras desorbitadas: "Se están diciendo cifras de millones de euros", aseguraba Arroyo, que comparaba las joyas con una herencia familiar y llegaba a ironizar con que algunos las presentaban como "las joyas de Sisí Emperatriz".

El propio entorno de Zapatero sostuvo que las piezas eran heredadas de la familia y que algunas habían sido regaladas. Según esta versión, el valor real estaría muy lejos de las cantidades que manejaban los especialistas: "Entre 30.000 y 50.000 euros", llegó a estimar Arroyo, insistiendo además en que "no se pueden tasar unas joyas con unas fotos en una bolsa de plástico y con un sello de la Policía".

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