Crisis en Ceuta
El desamparo de la infancia de Ceuta: aún hay menores migrantes que duermen en la calle y el inicio de curso se presenta militarizado
Los detalles En una semana empiezan las clases entre dudas y miedo. Una de las dos escuelas infantiles de la ciudad pospone su apertura, mientras que en los institutos se ha preparado un dispositivo con militares armados a las puertas y seguridad en el interior.
Resumen IA supervisado
El Ministerio de Juventud e Infancia ha elevado a 1.612 el número de menores migrantes en el sistema de protección, mientras que entre 800 y 1.000 niños duermen en las calles de Ceuta. Además, miles de migrantes buscan alojamiento, con cifras que oscilan entre 5.000 y 10.000 personas, según distintas fuentes. Muchos se refugian en una escuela infantil, lo que ha generado protestas de padres y docentes. La inseguridad preocupa a la comunidad educativa, con profesores adquiriendo sprays de pimienta. El Gobierno destinará 63 millones de euros para atender a los menores, priorizando su filiación y reagrupamiento familiar.
* Resumen supervisado por periodistas.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha elevado este martes el número de menores migrantes filiados a 1.612. La mayoría -1.129- tramitados después del 30 y 31 de julio y otros 500 antes de la entrada masiva. Sin embargo, a esa cifra le acompaña la realidad de que todavía hay menores durmiendo en la calle.
A ellos hay que sumar otros miles de migrantes que siguen buscando un techo bajo el que dormir. En este caso, las cifras bailan: Pedro Sánchez habla de 5.000 personas, mientras que el Gobierno de Ceuta de casi 10.000. Muchos de ellos han acabado resguardados en una escuela infantil a pocos días del inicio de curso.
Se trata de una de las dos escuelas infantiles que hay en la ciudad autónoma y el asentamiento de un campamento improvisado en sus inmediaciones ha provocado la protesta de familias y docentes ceutíes que no podrán llevar a los niños y niñas a su escuela infantil.
Una calle separa esta escuela pública de lo que se deja entrever ya como un asentamiento para migrantes, situado a "cuatro o cinco pasos" del edificio. Incluso dentro ya hay algunos migrantes. En la zona se ve que la valla que protege los bajos de la escuela ha sido doblada para poder acceder.
"No creemos que sea la zona más idónea, rodeado de niños", opina una profesora a laSexta. De momento, ya se ha confirmado que el próximo 8 de septiembre no abrirá sus puertas, ya que tampoco ha podido terminar las obras en las que estaba. Igualmente, hay padres y madres que temen llevar a sus hijos.
Miedo entre padres y docentes
"Si ponen aquí el asentamiento, yo no traería a mis bebés. Tengo uno de cuatro meses y otra de un año y dos meses y no me plantearía traerlos", declara una madre. Otra pregunta directamente: ¿"Usted mandaría a su hijo, bebés que van a venir aquí de cero a tres años, con dos asentamientos?".
Los profesores también hablan de inseguridad y advierten que, con el paso del tiempo y si llegan más migrantes, "esto va a ser intransitable".
Cuentan además que algunas docentes se han comprado sprays de pimienta para protegerse. "Casi todas mis compañeras, por no decirte todas, lo llevan igual que yo. Lo llevan encima", sostiene una maestra.
Después de un mes viviendo una situación límite, consideran que no existen garantías suficientes para recuperar la normalidad. El presidente de ANPE Ceuta, Pedro Domínguez Allegue, critica que "nos han prometido un plan de seguridad del que no se han transmitido los datos concretos".
Una vuelta al cole que se complica y que se hará con vigilancia, algo que tampoco satisface del todo porque no es la normalidad que reclaman. "Es imposible que unos niños se sientan seguros viendo todas las calles llenas de policías y guardias civiles", critica una madre.
También hay preocupación con los institutos. Dentro de una semana, los alumnos y docentes vuelven a clase. Para ello, se ha preparado un dispositivo con militares armados a las puertas y seguridad en el interior de los recintos.
Miles de menores en Ceuta
En lo que respecta a los menores que siguen en la ciudad autónoma, este martes se ha conocido que el Gobierno destinará 63 millones de euros a su atención. Sobre si se quedarán en Ceuta o serán trasladados a la Península, la prioridad del Ejecutivo es filiar a todos los menores migrantes para saber quiénes son sus padres.
A partir de ahí se abre todo el proceso, con expedientes individualizados, salvo que haya una petición de asilo por parte del menor. El objetivo es el reagrupamiento familiar, siempre y cuando esos menores sean reclamados por sus familiares y se cumplan los criterios legales.
De no ser así, el Gobierno de Ceuta sería el tutor de los menores y se pasaría al reparto solidario en la Península.