crisis de la vivienda
Del freno a los desahucios a vulnerables hasta 2030 a la prórroga del alquiler: lo que cae con los decretos de vivienda
Los detalles La consecuencia inmediata y la más dolorosa de que se hayan tumbado los decretos se puede ver ya mismo, porque los desahucios se reactivan. Personas como Gema, Fany o Ana —y sus familias— van a tener que salir de su hogar.
Resumen IA supervisado
Este viernes, PP, Vox y Junts han rechazado varios decretos que buscaban proteger a familias vulnerables frente a los desahucios hasta 2030. También se han opuesto a la posibilidad de prorrogar contratos de alquiler por dos años y a limitar los aumentos si el alquiler supera el índice de precios de referencia. Además, se ha dicho 'no' a la restricción de la compraventa de viviendas por fondos buitres hasta 2028 y a aplicar un IVA del 10% a los pisos turísticos. La negativa afecta a personas como Gema, Fany y Ana, quienes ahora enfrentan la posibilidad de perder sus hogares sin estas protecciones. Sin estos decretos, muchas familias temen quedar desamparadas y en riesgo de desahucio.
* Resumen supervisado por periodistas.
¿A qué ha dicho 'no' este viernes PP, Vox y Junts? Lo primero, a frenar los desahucios de familias vulnerables hasta 2030. También a la posibilidad de que millones de españoles pudiesen pedir una prórroga de sus contratos de hasta dos años y a que no se apliquen subidas si el alquiler supera el límite máximo del índice de precios de referencia.
A su vez, se ha dicho 'no' a la limitación de que los fondos buitres compren y mercadeen con viviendas hasta 2028. Tampoco se les podrá poner un IVA del 10% a los pisos turísticos —se quedarán a cero—.
Respecto a la compra de vivienda, se ha dicho 'no' a que el Gobierno financie la entrada de una vivienda al 0% de interés, independientemente de la edad.
De esta forma, la consecuencia inmediata y la más dolorosa de que se hayan tumbado los decretos este viernes se puede ver ya mismo, porque los desahucios se reactivan. Personas como Gema, Fany o Ana —y sus familias— van a tener que salir de su hogar.
A Ana le quedan dos años de contrato de alquiler. Es una de las vecinas de Erandio, en Bizkaia, al que un fondo quiere echar de su bloque. Le ofrecen dinero para que se vayan cuanto antes. "Pero no, no nos vamos a ir antes, no vamos a aceptar el dinero, esto tiene que cambiar de alguna manera", ha afirmado.
Los decretos le habrían permitido quedarse en casa, al menos, hasta 2030. Como ella, cientos de personas están desilusionadas. Gema, en Sevilla, es una de ellas. "Nos íbamos a ver un poco protegidas pero parece que no, que no va bien la cosa", ha reaccionado.
Fany vive en un piso con sus hijos, y sin esa protección de los decretos, se siente insegura. "Tengo miedo, porque con dos hijos y a la calle", ha reconocido.
Valvi siente ya la cuenta atrás. Este jueves recibió una notificación de que no van a renovar su alquiler. "¿Qué hago? ¿A dónde me voy? Tengo un hijo también. ¿Qué hago? ¿Me meto debajo de un puente?", se ha preguntado. De haber salido adelante, los decretos habrían asegurado la prórroga de alquileres como el suyo por dos años.
Los decretos también protegían a personas con situaciones como Esperanza. Ella es la única propietaria que usa el piso como residencia habitual de todo su bloque. "El resto de personas que están en el bloque son apartamentos turísticos", ha contado.
Tiene miedo de que la presionen para que su casa también acabe siendo uno. "Si no hay una ley que nos proteja a los que vivimos a día de hoy en el centro de la ciudad pues al final sentimos esa presión", ha señalado.
En Bilbao, Rosa lleva luchando años por resistir en su vivienda. "Si no tenemos ni siquiera esa herramienta nos quedamos en total desamparo y desprotección", ha asegurado.
Sin estos decretos o una solución, teme terminar en la calle, como le ocurrió a Elvira. "El 12 de junio nos echaron del piso, pagando durante 11 años el alquiler", ha revelado. Desde entonces, lleva meses sin una alternativa real "durmiendo en un trastero". Sin ninguna protección cualquiera de ellas podría ser la próxima en sufrir un desahucio.