entrevista en Más Vale Tarde
García-Margallo asegura que los "únicos" regalos que recibió como ministro fueron "dátiles, pastelitos árabes, vinos..."
El exministro de Asuntos Exteriores también se ha pronunciado sobre el acuerdo entre EEUU e Irán y ha asegurado que "la situación para Donald Trump era absolutamente insostenible", ya que "tiene unas elecciones en noviembre que afronta en muy malas condiciones".
El exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, se ha pronunciado este lunes sobre sobre la actualidad política y judicial de España, incluido el caso que afecta al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, en Más Vale Tarde. En relación con esto, Iñaki López le ha preguntado si él, como ministro, recibió algún regalo de alto valor, a lo que ha respondido que no. "La verdad es que los únicos regalos que yo he tenido han sido dátiles, pastelitos árabes, vinos, etc.", ha contestado.
Así lo ha asegurado tras las joyas encontradas en el despacho de Zapatero, por las que el juez Calama ha abierto una pieza separada con el objetivo de analizar si hubo delito fiscal o de contrabando en la posesión de las piezas más valiosas del lote de 103 joyas incautadas en el registro y valoradas por Ansorena en más de 1,3 millones de euros.
En cuanto a las palabras del exministro Miguel Sebastián, que ha defendido que no había ningún tipo de protocolo ni ley que obligara a dejar los regalos en Patrimonio, el exministro García-Margallo ha señalado que "esa normativa existe desde el principio de los tiempos".
"El Estatuto básico del empleado público, que afecta a todos los funcionarios, por humildes que sean, y que fue modificado por el Gobierno de Rajoy en 2015 para hacerlo más estricto prohíbe todo tipo de regalos de este tipo. Hay una ley de transparencia y buen gobierno, que es verdad que trae causa del gobierno de Zapatero, pero que fue endurecida por el gobierno de Rajoy", ha explicado.
Tras lo que la ha leído "literalmente": "No aceptar regalos que superen los usos sociales o de cortesía". "Y hay otra ley también del Gobierno Rajoy de 2015 que dice, sobre "recibir regalos incompatibles con la independencia exigible al cargo", que cuando se reciben "hay que darlo al Patrimonio y que dejarlo en el Ministerio".
Cuando Iñaki López le ha apuntado que está hablando de leyes posteriores al Gobierno de Zapatero, García-Margallo ha replicado que "lo que lo que había era una obligación, una incompatibilidad de recibir regalos que tuviesen un valor superior al normal en los usos".
"Yo ingresé en las oposiciones de Técnico Fiscal del Estado en el año 68, y yo recuerdo que en los años que ejercí de técnico Fiscal del Estado había una orden en las delegaciones de Hacienda que allí no se podían entregar ni pasteles. Y si eso afecta a un funcionario público, excuso decir cómo no va a afectar a los altos funcionarios del Estado", ha manifestado.
Por ello, ha agregado que "había una incompatibilidad al aceptarlo, en el caso de que se regalasen y no se podían rechazar, en eso estoy de acuerdo, eran propiedad del Patrimonio. Y en el supuesto de que no fuesen propiedad del Patrimonio había que declararlos ante la Hacienda Pública". "Y si no estamos ante la posibilidad de un delito de contrabando y de un delito contra la Hacienda Pública", ha reseñado.
"Yo insisto yo en temas ante juzgados en este país, que es daltónico y todo el mundo está a favor de los tuyos y en contra de los adversarios, procuro no hablar", ha dicho. Después de estas palabras ha añadido que "toda esta campaña que lleva el Gobierno de Zapatero de desacreditar a la UDEF, de desacreditar a la UCO, de desacreditar a los jueces, es reconocer que estamos en un ambiente bananero".
"Si un juez no gusta, y puede no gustar, hay jueces buenos, malos, regulares y mediopensionistas. El Estado de Derecho es muy garantista. Cuando le nombran, si usted no está de acuerdo, cree que tiene algo contra usted o contra la fuerza política que representa, lo puede reprobar", ha recordado. Y ha concluido afirmando que "lo que no se puede es decir que todo el sistema está podrido, que los jueces están politizados y que responden a intereses políticos porque eso es desacreditar al Estado de derecho, la separación de poderes, la independencia judicial, es decir, las bases mismas de las instituciones".
"La situación para Trump era absolutamente insostenible"
García-Margallo ha abordado también el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que pondría fin a la guerra que comenzó el 28 de febrero y que ha tenido efectos económicos severos en todo el planeta. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, oficializaron el acuerdo.
El mandatario estadounidense anunció que el estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial para el suministro mundial de energía que Irán ha bloqueado durante meses, se reabriría "permanentemente sin peajes" y que también "se pondría fin al bloqueo naval estadounidense de los puertos iraníes. No obstante, el vicepresidente de EEUU, J.D. Vance, matizó que el estrecho no se reabrirá hasta que no se firme el acuerdo este viernes en Suiza.
El exministro de Asuntos Exteriores ha señalado que él no sabe "si será el viernes", y ha apuntado que de lo que está seguro "es de que esto va a ser inmediato". "La situación para Donald Trump era absolutamente insostenible. Tiene unas elecciones en noviembre que afronta en muy malas condiciones", ha dicho."La opinión pública americana está en contra de la guerra de Irán. No ha entendido cuáles eran los objetivos de Estados Unidos y lo que sí ha entendido es que era absolutamente innecesaria. Es decir, en estos momentos lo que se va a firmar es que el estrecho de Ormuz esté abierto, que es lo que estaba antes de los ataques de EEUU y de Israel, que no ha habido cambio de régimen", ha afirmado
"El régimen de los ayatolás está más fuerte que antes porque ha resistido una embestida terrible y va a conseguir un levantamiento de las de las sanciones, con lo cual el respiro para el régimen iraní es total. Yo no entendí nunca esta guerra, es una guerra absolutamente innecesaria e, insisto, Estados Unidos lo que acentúa es su decadencia", ha aseverado.
Tras esto, ha recordado que EEUU "no ha ganado una sola guerra desde 1945, ni en Corea, ni en Vietnam, ni en Afganistán, ni en Irak, ni en Siria, ni en Líbano, ni, ahora, en Irán". "El obstáculo es Netanyahu. Es Israel. Israel vio una ventana de oportunidad en el ataque de Hamás para lograr lo que eran sus objetivos estratégicos de siempre: acabar con los movimientos que estaban al servicio de Irán, los proxys en Gaza, con Hamás, aumentar su presencia y sus asentamientos en Cisjordania, acabar con el régimen de Bashar Al Assad, el extender su dominio a Líbano. Netanyahu nunca estuvo de acuerdo con la retirada de Líbano, y siempre aspiraba a que la frontera estuviese en el río Litani, 25 kilómetros al norte de donde está actualmente, y, en principio, es el único que ha tenido un cierto beneficio", ha explicado.
Así, ha sentenciado que "los demás han perdido todos", incluida la economía mundial. "Las infraestructuras petrolíferas y gasistas, incluidas las de Qatar, están dañadas. Habrá que arreglarlo y durará años. Los precios han subido, es una de las razones por las que Trump tiene que firmar la paz, la que sea y a cualquier precio.
"Esto, a mi juicio, es un deterioro de la imagen de Estados Unidos para sus aliados en el área las monarquías del Golfo. Aquí quien ha ganado es Putin, que ha logrado vender más petróleo que nunca a un precio altísimo y que ya nadie le puede reprochar que esté en Ucrania. De hecho, se ha violado el orden internacional", ha sentenciado el exministro.