guerra civil en Vox

La guerra interna en Vox se agrava: la dirección se ríe de los 'purgados' pese a las últimas acusaciones de García-Gallardo sobre vínculos con Netanyahu

¿Qué ha dicho? "¿Qué relación une al entrono de Vox con el entorno del Gobierno de Netanyahu para que Vox nunca pueda discrepar de ni una sola decisión de ese Gobierno, aunque algunas sean notoriamente cuestionables?", ha planteado García-Gallardo.

Guerra total en Vox. Parecen unas palabras que se han escuchado, y mucho, en los últimos días, pero lo de este miércoles es muy grave porque se están llamando ladrones unos a otros. El exvicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo, ha acusado al líder del partido ultra, Santiago Abascal, de estar enriqueciéndose a través de su esposa.

"Perdí la confianza en Abascal cuando conocí que se estaba embolsando un tercer sueldo, a través de un proveedor del partido, en la cuenta corriente de su mujer", ha dicho en una entrevista para 'El Mundo'. Son unas acusaciones que nunca habíamos escuchado y que García-Gallardo ha rematado: "A este paso, Vox quedará como el plan de pensiones de Abascal".

"Conocí en una reunión de portavoces regionales en Barcelona que a través de un proveedor del partido la mujer de Abascal estaba cobrando desde el año 2019, que es cuando empieza a entrar dinero público en Vox, una retribución de 60.000 euros anuales por unos presuntos servicios de consultoría de redes sociales a una sociedad dedicada a cuestiones editoriales, que está en pérdidas", agregó en Espejo Público. "Quienes deciden el destino de Vox, quienes negocian al más alto nivel en nombre de Vox, no son los dirigente oficiales que aparecen en el organigrama público Vox, sino unos señores que en teoría, sobre el papel, son meros proveedores del partido", ha apuntado.

Así ha disparado Juan García-Gallardo y también lo ha hecho Iván Espinosa de los Monteros, otro de los purgados de Abascal. Este miércoles ha pedido un congreso interno en Vox y por ello le han preguntado al portavoz del partido, José Antonio Fúster. ¿Su respuesta? Reírse. Reírse mucho y en su cara.

En una entrevista en la radio pública española Juan Ramón Lucas le ha preguntado por ese congreso, y Fúster ha replicado así: "Sí hombre, claro que sí. Y yo quiero tener un millón de amigos". Y cuando el periodista le ha señalado que "tienen derechos como personas que han ocupado cargos de responsabilidad en el partido", ha vuelto a la carga: "No... sí, sí, sí... Que consigan un 20% de eso y montamos un congreso. No, dos, tres, cuatro, cinco... Mañana montamos otro. Es que es absurdo".

Tras García-Gallardo y Espinosa de los Monteros se ha unido a ese coro crítico Javier Ortega Smith, uno más de los purgados. Este ha vuelto a vincular al líder de la ultraderecha, a Santiago Abascal, de estar en política para forrarse, de utilizar el partido para su beneficio económico. "Han convertido este partido en su interés económico personal y no en lo que siempre debió ser: un proyecto al servicio de España y de los españoles y nada más", ha dicho el exdiputado de Vox.

Vox está saltando por los aires y la ultraderecha se ha convertido así en un auténtico campo de batalla. Ortega Smith ha agregado la tarde de este miércoles que a "algunos se les llena su ego personal hasta tal punto que no aceptan que nadie más pueda tener voz", sucediéndose los reproches entre los purgados y los que todavía siguen dentro de Vox.

Los primeros han reseñado que Abascal se ha rodeado de un grupo de personas que utilizan el partido como un cajero "en aras de sus intereses personales o de otros inconfesables intereses económicos", según ha continuado Ortega Smith.

En esta vorágine de acusaciones hay que detenerse en una que hasta ahora no se había escuchado. Se sabía que a Vox le acusaron de financiarse a través de un banco del ultra húngaro Viktor Orbán. Pero, ¿Benjamín Netanyahu también? ¿El genocida de Gaza está poniendo dinero para el partido de Santiago Abascal? Sobre esto se ha pronunciado Juan García-Gallardo.

"Negocia la financiación, que la han tenido que obtener, qué casualidad, de Hungría, negocia con el señor Netanyahu, a donde se fueron en mitad de las elecciones europeas en el año 2024, y yo entiendo que es legítimo que los espectadores hagan la pregunta: ¿Qué relación une al entrono de Vox con el entorno del Gobierno de Netanyahu para que Vox nunca pueda discrepar de ni una sola decisión de ese Gobierno, aunque algunas sean notoriamente cuestionables?", ha planteado.

El periodista de 'El País' Miguel González ha abordado estas declaraciones en Al Rojo Vivo: "¿Existen vinculaciones de tipo financiero, que es lo que de alguna forma está insinuando García-Gallardo? De momento no se sabe y no se ha podido demostrar. Pero desde luego sí que existe una vinculación política muy clara de Vox con el Gobierno de Netanyahu a través de una delegación de 'Patriots', que es el grupo europeo en el cual está integrado Vox, que ha visitado Israel y les ha recibido Netanyahu".

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