Día de la Fiesta Nacional
Los insultos a Sánchez y los enfrentamientos en Sol empañan la celebración del 12O con la vista puesta en las elecciones
Los detalles Entre insultos, con gritos y haciendo el saludo fascista. Así es como han llegado decenas de personas vinculadas a la extrema derecha a la Puerta del Sol para enfrentarse a los manifestantes que continúan acampados. Finalmente, la Policía Nacional ha tenido que intervenir.
Resumen IA supervisado
El desfile de la Fiesta Nacional ha estado marcado por las elecciones y la visita de los reyes a Ceuta. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recibido insultos habituales y ha llegado al desfile justo antes que los reyes, con un breve saludo a Isabel Díaz Ayuso, quien ha declarado que será el último desfile de Sánchez. Tras el evento, la atención se ha centrado en la acampada en la Puerta del Sol, donde manifestantes por el derecho a la vivienda han vivido su día más tenso. Grupos ultras han increpado a los acampados, separados solo por un cordón policial, generando un ambiente de confrontación y tensión en el centro de Madrid. La policía ha intervenido para evitar enfrentamientos directos.
* Resumen supervisado por periodistas.
El desfile de la Fiesta Nacional ha estado marcado de lleno por las elecciones, por la visita de los reyes a Ceuta en tan solo unas horas y por los, habituales ya en los últimos años, insultos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Tras esto, algunas personas se han desplazado hasta la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol. Entre ellos había algunos ultras, que se han enfrentado a los acampados.
A su llegada a la marcha militar, el presidente del Gobierno ha apurado dentro del coche y ha aparecido tan solo unos instantes antes que los reyes. Con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el apretón de manos ha sido muy breve, apenas han intercambiado miradas. Ayuso, por su parte, ha hecho algo muy poco habitual antes del desfile: pararse a hablar para los medios, y ha sido para decir que será el último desfile de Sánchez.
Una vez concluido, el foco ha estado en la acampada en Sol, donde llevan ya 17 días resistiendo para reivindicar el derecho a la vivienda. Siguen aguantando a pesar de que este lunes han vivido el día más tenso desde que comenzó la acampada pacífica. Por el momento, hay un policía herido y dos detenidos.
Grupos de ultras se han desplazado la tarde de este lunes hasta allí. Han sido recibidos entre aplausos por esos manifestantes de extrema derecha que llevan horas amenazando a los acampados, de los que tan solo un cordón policial y apenas unos metros les separan.
Cánticos de 'Cara al Sol' y mucha tensión la que se ha vivido en la acampada de la Puerta del Sol, en Madrid. Con el brazo en alto, banderas franquistas y falangistas, decenas de personas, muchas de ellas menores, han empezado a increpar a los acampados nada más finalizar el desfile militar del 12 de octubre.
Sol, de repente, ha estallado cuando la protesta por la vivienda se ha topado con una nueva confrontación. Así, lo que hasta este lunes era una protesta por el derecho a tener una casa se ha convertido en un pulso entre dos grupos enfrentados en el centro de Madrid. "Estamos aquí en todas las entradas y no pasarán", ha asegurado una de las personas acampadas.
El momento de mayor tensión se ha vivido poco antes de las 18:00 en la calle de El Carmen donde, tras varias carreras y lanzamientos de botellas, la Policía ha detenido a una joven. Pese a que las fuerzas de seguridad han controlado el episodio, el ambiente hostil y los cánticos han continuado en la distancia, mientras los antidisturbios alejaban a los dos grupos, que seguían coreando consignas como "Madrid será la tumba del fascismo", de un lado, o "rojo muerto, abono para mi huerto", del otro.
Mientras, algunos turistas incrédulos se han visto atrapados en mitad de toda esa tensión. La Policía ha intervenido y ha desplegado entre unos y otros un cordón para impedir que la tensión desemboque en un enfrentamiento directo.
Durante varias horas las calles que confluyen en Sol se han convertido en vías de contención en una plaza en la que parece que este 12 de octubre no hay espacio para el entendimiento.