operación Kitchen
El jefe de la Policía del Gobierno de Rajoy enmarca la Kitchen en una operación de inteligencia para localizar el dinero de Bárcenas
¿Por qué es importante? Eugenio Pino ha explicado que los investigadores estaban atentos a la existencia de un coche que estaría preparado para ir a Suiza a "coger dinero" de los Bárcenas.
Resumen IA supervisado
Eugenio Pino, exdirector adjunto operativo de la Policía Nacional, ha enmarcado la operación Kitchen como una misión de inteligencia para localizar el dinero del extesorero del PP, Luis Bárcenas. Pino asegura que la operación era conocida por Ignacio Cosidó, director general de la Policía, y ha negado la implicación del exministro Fernández Díaz. Pino ha explicado que el chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, fue usado como confidente con conocimiento de Cosidó y fue pagado con fondos reservados. Además, ha detallado que Villarejo se encargó del operativo, que terminó en 2015 al sospechar que la familia Bárcenas ya había accedido a su dinero.
* Resumen supervisado por periodistas.
El exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino ha enmarcado Kitchen en una operación de inteligencia conocida por su superior, el director general de la Policía Ignacio Cosidó, que tenía como objetivo localizar el dinero del extesorero del PP, Luis Bárcenas.
Eugenio Pino, director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional entre 2012 y 2016, ha declarado este lunes como acusado en el juicio del caso Kitchen, en el que enfrenta una petición de 15 años de cárcel por parte de la Fiscalía por una presunta operación parapolicial para espiar al extesorero del PP y sustraerle información incriminatoria para el PP entre 2013 y 2015. En su comparecencia ha contado que ya se hacían operaciones de inteligencia antes de ser nombrado DAO de la policía y que todas ellas se realizaban a petición de la unidad correspondiente, incluido el CNI.
Pino ha explicado que los investigadores estaban atentos a la existencia de un coche que estaría preparado para ir a Suiza a "coger dinero" de los Bárcenas, según ha informado EFE. "Cuando hay un coche para ir a por dinero hay que montar un servicio nos pongamos como nos pongamos (...) si había algunos documentos, no buscábamos eso, lo que buscábamos era el dinero, había noticias de otras cuentas distintas a las que se había conseguido", ha recalcado, considerando el nombre de Kitchen como un término periodístico.
Pino, que estuvo 43 años en el cuerpo, solo ha contestado a las preguntas de su defensa y ha explicado que se empezó a usar al chófer de Bárcenas Sergio Ríos como confidente con conocimiento del director general de la Policía, Ignacio Cosidó.
Además, ha negado que hablase sobre la operación Kitchen con el entonces ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, con quien no ha hablado "nunca de aspectos operativos" y tampoco trató aquel asunto entre 2013 y 2015 con el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, quien por su parte tenía comunicación directa "con todo el cuerpo" y "llamaba a quien le parecía".
El fichaje del chófer
Pino ha relatado cómo se captó al chófer. Según su relato, el inspector Andrés Gómez Gordo —entonces asesor de María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha— le dijo que alguien había 'tocado' -—intentado captar— al conductor, y él se lo dijo al director de la Policía, Cosidó, que propuso que se hiciese cargo Villarejo de este confidente.
Al conductor se le pagó con fondos reservados ante el riesgo de que dejase de colaborar por perder el trabajo en la familia Bárcenas. Pino dio orden de pagarle 2.000 euros al mes, tras preguntar al respecto al "secretario general", y en un contexto en el que los investigadores estaban atentos, según ha explicado, a un posible viaje del chófer a Suiza para "coger dinero" de los Bárcenas.
"Villarejo se hace cargo del asunto porque se lo encargo yo", ha explicado Pino, que ha detallado que en un momento dado Villarejo pidió apoyo operativo, por un preso "amigo de Bárcenas" que iba a salir de prisión y a "manipular alguna cuenta, alguna nube" y pidió al mejor "a la gente de (Enrique) García Castaño".
Un "CNI en pequeño"
En ese punto, el ex DAO ha puesto en duda las declaraciones hechas en fase de instrucción por García Castaño y que este entrase en el taller de pintura de la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, en busca de documentación. Pino no se cree que alguien que se había formado con la CIA y que encabezaba un "CNI en pequeño" hiciese un operativo así.
"García Castaño es espía, siempre son relativos los espías", ha dicho al respecto, insistiendo que el único mandato de este comisario era colaborar con Villarejo, de quien ha dicho que ejercía labores de inteligencia y que era un "agente libre" dedicado a captar información y hacer "operaciones de especial delicadeza".
El ex director adjunto operativo ha explicado además que decidió acabar con este operativo a finales de 2015, al conocer que el hijo del extesorero había viajado a Chile y ante las sospechas de que podía haber accedido ya a dinero de la familia guardado en Paraguay, tal y como siempre sostuvo el exjefe de la UDEF Manuel Vázquez. Además, ha explicado que fue él quien pidió a Gómez Gordo que siguiese pagando durante unos meses al chófer de Bárcenas una vez que Villarejo fue cesado.