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Yolanda Díaz se aparta

La carta íntegra de Díaz con guiño a Rufián: "Se abren caminos para insuflar de vida e ilusión al espacio progresista"

¿Qué ha dicho? "En los próximos meses ese trabajo seguirá dando pasos y construyendo derechos. Con el Estatuto de las personas becarias o con el control horario. Queda mucho por hacer", avanza Díaz.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado este miércoles que no se presentará a las próximas elecciones generales. En una carta de tres páginas, Díaz asegura que se trata de una decisión "meditada" y anuncia que "seguirá dando pasos" en lo que resta de legislatura.

"Siempre tuve muchas reticencias ante la idea de ser candidata. La política es dura, especialmente para las mujeres, pero no me arrepiento de haber dado el paso. Miro atrás y estoy orgullosa de todo lo que hemos conseguido de forma colectiva y trabajando siempre para mejorar la vida de la gente. Voy a seguir haciéndolo, pero hoy quiero anunciaros que no seré candidata a las próximas elecciones generales de 2027", recoge su carta.

Este es el contenido íntegro de la carta de Yolanda Díaz:

Queridas amigas y queridos amigos. Quiero trasladaros una decisión importante. Estamos en un momento de excepcionalidad democrática y cambios profundos en todo el mundo.

En este tiempo, el Gobierno de España está siendo una inspiración, un ejemplo de que es posible hacer las cosas de otra manera. En los últimos años en el Gobierno hemos conseguido cosas que cuando empecé mi actividad como ministra parecían imposibles. Hemos alcanzado una tasa de paro por debajo del 10%, con récord de personas ocupadas y con enormes tasas de contratación indefinida. El mercado de trabajo ha cambiado en nuestro país y es gracias a lo que hemos conseguido desde el Gobierno y desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social. Hemos subido el salario mínimo un 66% hasta los 1221 euros con justicia fiscal, hemos protegido al tejido productivo con los ERTE, y la recuperación de la capacidad adquisitiva de los trabajadores ha impulsado la economía. En un momento en que los derechos de las mujeres y de las personas LGTBIQ+ son amenazados y cuestionados, nuestro país ha seguido avanzando de la mano del feminismo. Hemos reconocido por primera vez los derechos de las trabajadoras del hogar, legislamos por primera vez los derechos laborales de las personas LGTBIQ+, hemos aumentado los permisos por nacimiento y cuidado a 22 semanas (32 en las familias monomarentales) y hemos conseguido que haya más de 10 millones de mujeres trabajadoras y reduciendo, además, la brecha de género un 21%. La pobreza juvenil ha pasado del 28,3% al 20,9%. Hoy hay casi un millón de personas menos en precariedad laboral. La desigualdad se ha reducido también a mínimos de la serie histórica. Y todo esto mientras España crece al 2,8%, el doble que la media europea.

En los próximos meses ese trabajo seguirá dando pasos y construyendo derechos. Con el Estatuto de las personas becarias o con el control horario. Queda mucho por hacer.

Estas mismas semanas, en medio de un gigantesco avance de las políticas del odio en todo el mundo, anunciábamos la regularización de medio millón de personas migrantes que viven en nuestro país. Mientras Trump deporta migrantes, España es un país de acogida que las y los regulariza. Lo hemos hecho con humildad, con trabajo y con un enorme esfuerzo. Hemos conseguido lo que nos decían que era imposible conseguir. Cuando empecé mi desempeño como ministra lo hice con un objetivo en la cabeza, con un horizonte claro: servir a las trabajadoras y los trabajadores de mi país. Cada vez que he sentido esa fuerza desfallecer, cada momento de duda, cada conflicto, ha sido la brújula de los trabajadores y las trabajadoras la que me ha indicado el camino.

Siempre tuve muchas reticencias ante la idea de ser candidata. La política es dura, especialmente para las mujeres, pero no me arrepiento de haber dado el paso. Miro atrás y estoy orgullosa de todo lo que hemos conseguido de forma colectiva y trabajando siempre para mejorar la vida de la gente. Voy a seguir haciéndolo, pero hoy quiero anunciaros que no seré candidata a las próximas elecciones generales de 2027. Es una decisión muy meditada y que he comunicado a mis seres queridos, al conjunto de mi espacio político y al presidente del Gobierno. Di el paso para encabezar Sumar en 2023 pensando en el enorme abrazo de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Dijimos entonces que sin Sumar no habría gobierno de coalición y logramos revalidar un gobierno que todas las encuestas daban por perdido.

Estos días pienso todo el rato que esa fuerza, ese abrazo y ese encuentro es lo que toca construir y defender. Seguiré trabajando en el Gobierno para cumplir con ese mandato de las urnas y avanzar en todo lo que nos queda por hacer.

Mientras en el Gobierno seguiremos haciendo nuestro trabajo, se abren de nuevo caminos para insuflar de vida e ilusión al espacio progresista. Lo hemos visto el pasado día 18 de febrero, con el debate pertinente y ambicioso que ha abierto Gabriel Rufián y lo hemos visto el día 21 con la confirmación de que el espacio que Sumar puso en pie sigue con fuerza, vocación de mayorías y voluntad de acuerdo y avance social. Es el momento de ampliar la democracia y de llenarla de sentido y esperanza.

Eso es lo que necesitamos. Es necesario que esa energía, de la que hoy vemos los primeros destellos, crezca. Quiero también dar espacio y tiempo para que lo que está naciendo corra con la fuerza que merece, y acompañarlo, cuidarlo, impulsarlo con toda mi energía y con la fuerza que me da la convicción. Y quiero cuidar también el Gobierno de coalición progresista, porque es cuidar la mejor herramienta que tenemos para seguir ganando derechos.

La política ha sido el aire que respiré en mi casa, las palabras con las que aprendí a hablar en un hogar lleno de democracia, cultura, dignidad y amor por lo común.

A política que aprendín na miña casa é a que practiquei sempre e sigo practicando. É a forza da miña terra, de Galicia, e da miña lingua, o galego. Esa parte de min que é unha peza dun crebacabezas máis grande.

Tenemos un país hermoso y diverso, construido de muchas piezas, de muchas historias cruzadas. Un país que no va a permitir que le tuerzan el futuro. Que no va a dejar que le borren las ganas. Me siento muy orgullosa de lo que hemos hecho, pero soy consciente de que queda mucho por hacer. La tarea pendiente es ganar el país. Con claridad, con cariño, con ternura, sin miedo. Como hasta ahora.

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