Los ciudadanos, preocupados

Lío por la 'no normalidad': la guerra de versiones del Gobierno central y el ceutí por la situación en Ceuta

¿Qué han dicho? El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, insiste en que la ciudad autónoma sí ha alcanzado la normalidad después del regreso de mayoría de migrantes. "La calle parece una feria de personas que han llegado con motivo de la invasión", espeta el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.

Este domingo el grito de la ciudadanía de Ceuta era claro: la ciudad está al límite. La marcha convocada por las comunidades cristianas, musulmana, judía e hindú tildó la situación de "insostenible" en una marcha que reunió a miles de vecinos al grito de "Ceuta unida ,jamás será vencida", pero parece que desde el Gobierno central no tienen claro que la situación sea tan desesperada.

Este lunes, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres y el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, mostraban opiniones muy dispares sobre las consecuencias de la crisis. El lío por si hay normalidad o no es evidente. Torres insistía en que Ceuta sí ha alcanzado la normalidad después del regreso de mayoría de migrantes.

"Esa normalidad, porque la mayoría regresó, sí se alcanzó", ha señalado. "La normalidad de las calles, el poder tener Ceuta como era antes de finales de julio cuando llegaron 80.000 personas es lo que tenemos que lograr", agregaba.

Pero para Vivas esto está muy alejado de lo que viven ahora mismo los ciudadanos ceutíes. "Recuperar la normalidad y que las calles vuelvan a ser lo que eran cae por su peso. Basta darse una vuelta por Ceuta para llegar a esta conclusión", señalaba este lunes. "Por la noche la calle frente al Ayuntamiento parece una feria de personas que han llegado con motivo de la invasión", espetaba.

En este sentido, Vivas apostaba por la creación de un centro de internamiento para mantener recluidos mientras se tramita su expulsión a los migrantes que entraron de forma irregular y donde estarían confinados. "Estamos diciendo que tendrán restringidas por razones objetivas y perfectamente justificadas la libertad de movimiento hasta tanto se tramiten los expedientes de expulsión y se culminen", señalaba.

Preocupación

Vivas asegura que miles de personas deambulan por las calles, algo que no es baladí. Este lunes cientos de menores se agolpaban frente a la comisaría en eternas colas tras dormir entre cartones. No son los únicos que sobreviven como pueden: muchos han decidido comenzar a fabricar sus propias casas en los acantilados junto a la costa.

Mientras tanto, los propios vecinos siguen mostrando su preocupación ante el escenario actual que ya se prolonga desde hace más de una semana.

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