Crisis de Ceuta
Una llamada con el CNI y un disparo de fuego amigo: el delegado del Gobierno en Ceuta se ve abocado a admitir que hubo información de la avalancha
Entre líneas El delegado Miguel Ángel Pérez Triano califica las comunicaciones con el CNI como "un simple intercambio de información" después semanas asegurando que "no tuvimos ningún tipo de información".
Resumen IA supervisado
La desclasificación de documentos sobre la crisis de Ceuta ha desmentido la versión inicial de la Delegación del Gobierno, que afirmaba desconocer la situación antes de la entrada masiva del 30 y 31 de julio. El delegado Miguel Ángel Pérez Triano inicialmente negó tener información, pero luego admitió recibir avisos de inteligencia sobre un posible asalto. A pesar de las evidencias, Pérez Triano minimizó la importancia de las comunicaciones, afirmando que se trataba de un "intercambio de información". Sin embargo, fue desmentido por Melchor León del PSOE, quien aseguró que el delegado estaba presente en una llamada clave. Pérez Triano no considera dimitir, defendiendo su actuación.
* Resumen supervisado por periodistas.
La desclasificación de los documentos sobre la crisis de Ceuta ha desmoronado la versión de la Delegación del Gobierno sobre qué se sabía y que no antes de la entrada masiva los días 30 y 31 de julio. El delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, ha pasado de decir que no tenían "ningún tipo de información" a reconocer que sí había, pero restándole importancia y con acusaciones de un compañero de partido de por medio.
Lo que es indiscutible es que la mañana del 29 de junio, los servicios de inteligencia avisaron por WhatsApp a alguien de la Delegación del Gobierno en Ceuta de que había un "llamamiento para asalto por valla y mar" en grupos de redes sociales con 180.000 seguidores. Por la noche, se produjo una llamada de 11 minutos.
En estas semanas, Pérez Triano ha negado siempre haber recibido "ningún tipo de información" sobre lo que podía pasar en la ciudad autónoma. "No tuvimos ningún tipo de información hasta que empezamos a ver a esas personas entrar por la frontera de esa manera", afirmó el 2 de agosto.
En una entrevista con 'El Faro de Ceuta' el 9 de agosto, se pronunció en la misma línea. "Lo que pasó el día 30 fue para la Delegación algo completamente inesperado y repentino", declaró.
Un "intercambio de información"
Sin embargo, tras conocerse la existencia de esos avisos y de la llamada, el delegado cambió su relato. En una rueda de prensa celebrada horas después de la desclasificación defendió a la Delegación afirmando que todo el mundo conocía que había "una situación migratoria grave".
"Hemos ido alertando todos. También el CNI, también el Gobierno... Había una situación migratoria grave y compleja. Alertados estaban hasta los periódicos", esgrimió.
Siguió negando la mayor sobre las comunicaciones con el CNI, afirmando que "ninguno de esos documentos llegó a esta Delegación del Gobierno", para luego admitirlas, aunque restándoles importancia. "No es nada más que un intercambio de información". "Cuando el CNI tiene una alerta se hace un informe, lo entrega en un sobre lacrado", abundó.
En lo que respecta a la llamada, el miércoles dijo que "no tenía conocimiento de esa conversación con el CNI". Aseguró haber preguntado al respecto, pero insistió en que no sabía los detalles de la conversación. "Lo he preguntado, pero no, los 11 minutos no los conozco y no voy a dar información que no tengo clara", justificó.
Este jueves ha matizado sus palabras. En una entrevista en 'Cadena SER' ha apuntado que, según le ha contado su jefe de Gabinete, en esa conversación se habló de "la situación de esos días, de la presión migratoria, que era bastante grave". Pero ha reiterado que no era nada nuevo porque "lo sabíamos todos".
Acusación desde el PSOE
Su argumento no ha convencido del todo y este jueves le ha desmentido el vicepresidente de la Asamblea de Ceuta. Melchor León, que también es del PSOE, ha asegurado en Al Rojo Vivo que la versión del delegado "es completamente mentira" y que tiene constancia de que estaba presente en la llamada.
"El CNI lo comunicó por WhatsApp. Tenemos constancia que en esa llamada telefónica también estaba el delegado del Gobierno, que fue por la noche", ha sostenido.
Miguel Ángel Pérez Triano tiene muchas explicaciones que dar pero, de momento, una de las pocas cosas que ha dejado clara es que no se plantea ni por asomo dimitir. Considera que no hay motivos para ello y que la Delegación "actuó desde el primer minuto como tenía que actuar".