Semana clave para el PP
Llega el juicio por la Kitchen: la cúpula del Ministerio del Interior de Rajoy, al banquillo por el supuesto espionaje a Bárcenas
Los detalles En total, hay 10 personas acusadas de poner en marcha un engranaje de espionaje parapolicial para sustraer documentos tanto al extesorero 'popular' como a su familia por si podían comprometer al partido y a alguno de sus dirigentes, en el marco de la investigación de la Gürtel y la caja B.
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La trama Kitchen llega a juicio en la Audiencia Nacional, donde se juzgará a la cúpula del Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy por una presunta operación parapolicial para sustraer documentos al extesorero Luis Bárcenas. Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, y su número dos, Francisco Martínez, enfrentan acusaciones de espionaje, con la Fiscalía pidiendo 15 años de cárcel para cada uno. Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría comparecerán como testigos. El caso también involucra a altos cargos policiales y el chófer Sergio Ríos. PSOE y Podemos ejercen la acusación, solicitando severas penas de prisión. El juicio se desarrolla en un contexto de trasiego judicial, con el caso Koldo también en marcha.
* Resumen supervisado por periodistas.
Y, por fin, la trama Kitchen llega a juicio. Llega a la Audiencia Nacional. Llega al tribunal en el que será juzgada y donde se sentará en el banquillo la cúpula del Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy. Porque se juzgará a Jorge Fernández Díaz, ministro de los 'populares', al igual que a otros altos cargos de su departamento en el caso de una presunta operación parapolicial dirigida a sustraer documentos del extesorero Luis Bárcenas.
Todo, un día antes de que el Supremo comience el juicio a José Luis Ábalos por el caso Koldo en una semana de gran trasiego judicial. Una en la que se sentarán en el banquillo, por la Kitchen, tanto Jorge Fernández Daz, como u número dos, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, o el entonces director adjunto de la Policía (DAO), Eugenio Pino. Junto a ellos, también varios comisarios. Entre ellos Andrés Gómez Gordo, exasesor de la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal. Y José Manuel Villarejo, dado que este juicio por una de las numerosas piezas del caso Tándem, la número 7.
En total, 10 personas. Eran 11, pero uno de ellos ha sido eximido por enfermedad. Todos ellos, acusados de poner en marcha un engranaje de espionaje parapolicial para sustraer documentos tanto a Bárcenas como a su familia que pudieran comprometer al PP y a alguno de sus dirigentes en plena investigación de la Gürtel y de la caja B del partido. Para este dispositivo se habrían destinado fondos reservados.
Rajoy comparece el 23 de abril
En ese sentido, tanto Mariano Rajoy como María Dolores de Cospedal y Soraya Saénz de Santamaría tendrán presencia en el juicio en calidad de testigo. La segunda llegó incluso a estar imputada en la causa por sus acreditadas reuniones en la sede del PP con Villarejo en esas fechas. Ella, eso sí, negó en todo momento que fuera para tratar ese asunto y finalmente Manuel García Castellón, juez instructor de la causa, ha optado por sacarla de la ecuación.
Está citada el 23 de abril, mismo día que Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, quien ya tuvo que prestar declaración en el primer juicio del caso Gürtel cuando aún era el jefe del Ejecutivo.
El 27 de abril será el turno de Saénz de Santamaría, exvicepresidenta del Gobierno, y de Javier Arenas, senador del PP. Este último ha tenido puestos destacados tanto en la época de José María Aznar como en la de Mariano Rajoy y mantuvo una estrecha relación con Bárcenas hasta su expulsión del PP.
Fernández Díaz apunta al PP
Por su parte, Fernández Díaz y Martínez están acusados de dar la orden de espiar a Bárcenas por medio de este operativo, hecho por el que la Fiscalía pide 15 años de cárcel para cada uno. Ellos lo niegan. Cada uno a su manera eso sí, pues Fernández Díaz asegura que él nunca supo de la operación mientras que Martínez afirma que la primera vez que escuchó todo fue cuando el exministro le comentó que alguien le dijo que se captó al entonces chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, como confidente. Según relata, Fernández Díaz le pidió que indagara y se puso en contacto con Eugenio Pino, entonces DAO, quien le comentó que se enteraría para confirmárselo poco después.
Para demostrar su versión, el exsecretario de Estado entregó en el juzgado una cadena de mensajes de WhatsApp entre los que figura el que supuestamente le envió su superior preguntando por el chófer. Fernández Díaz niega que se lo mandara y que todo es una manipulación de Martínez. A pesar de que el juez instructor trató de aclararlo sometiéndoles a un careo no tuvo éxito alguno: ambos siguieron en sus posiciones y todo terminó con un cruce de reproches.
Mientras, el exministro ha apuntado directamente al PP. Fernández Díaz ha cuestionado que la investigación se limitase a su Ministerio sin tener en cuenta la "conexión política" de una operación en la que él no tenía "interés alguno.
Junto a ellos también estarán en el banquillo altos cargos policiales del momento como José Luis Olivera o el exresponsable de Asuntos Internos de la Policía Marcelino Martín Blas y el chófer Sergio Ríos, pieza clave en la operación Kitchen y que a cambio de sus servicios recibió 54.000 euros en fondos reservados y consiguió plaza en la Policía, de la que actualmente se encuentra suspendido.
Los acusados se enfrentan a peticiones de penal del fiscal que van de los dos años y medio de cárcel a los 19. Es la petición de prisión más alta, que afronta Villarejo.
Bárcenas declara como perjudicado
El comisario Enrique García Castaño es otro de los grandes protagonistas de esta historia, aunque él ha sido eximido de ser juzgado por la enfermedad que le sobrevino cuando se enfrentaba al primer juicio del caso Tándem. Fue el primer en admitir la existencia de esta trama parapolicial al acecho de los documentos de Bárcenas, pero con otro fin distinto al que defiende la Fiscalía. Según dice, su interés era averiguar si el extesorero ocultaba cuentas en el extranjero y localizar a sus testaferros.
Con ese objetivo explicó que fue captado el chófer de Bárcenas, para lo que supuestamente se contó con la ayuda de Gómez Gordo. La trama lo llamaba "el cocinero", lo que dio nombre a la operación Kitchen, cocina en inglés. García Castaño declaró ante el juez que en el marco del operativo, Sergio Ríos logró apoderarse de dos móviles y una tablet del extesorero que le llevó a una cafetería para volcar su contenido a un ordenador.
Cuando terminó le devolvió los dispositivos para reponerlos en su lugar para, posteriormente, pasar la información extraída a un pendrive que entregó a Martínez, algo que él niega.
Bárcenas, que declara el 20 de abril junto a su mujer Rosalía Iglesias como perjudicados, ha pedido una condena de 41 años de cárcel para Fernández Díaz y para su número dos. Acusan a ambos y a la cúpula policial de un delito de asociación ilícita y les considera cooperadores necesarios del asalto que sufrieron en su vivienda en 2014, cuando un hombre se hizo pasar por sacerdote y retuvo a la familia del exsenador bajo amenazas para que le entregaran documentos que podrían afectar al partido.
Para el chófer, piden pide 33 años de cárcel y le acusan de actuar con la agravante de abuso de confianza.
El PSOE y Podemos, en la acusación
En la causa ejercen también la acusación PSOE y Podemos. Los socialistas piden 47 años y 10 meses de cárcel para el exministro del Interior y 38 años y tres meses de cárcel para su número dos, mientras que la formación morada reclama 41 años de prisión para cada uno.
El caso Kitchen, cuya investigación judicial comenzó en 2018, fue también objeto de una comisión de investigación en el Congreso, que consideró probado, "al menos indiciariamente", que el expresidente Mariano Rajoy conocía la trama policial de espionaje a Bárcenas.
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