Se lo está pensando
¿Llega el momento Sánchez? El gran cabreo por la vivienda moviliza al votante de izquierdas y abre la puerta al adelanto electoral
El presidente cuenta con la ventaja de dominar el relato al poder esgrimir que lo ha intentado pero que las derechas y la ultraderecha han tumbado toda opción posible. El PP y Vox, menos cómodos con un asunto más social al contrario que con la crisis de Ceuta.
Resumen IA supervisado
La crisis de la vivienda en España, con precios y alquileres cada vez más inaccesibles, podría desencadenar elecciones anticipadas tras el rechazo del Congreso a los dos decretos del Gobierno. Esta situación ha generado descontento entre los votantes de izquierda, quienes podrían movilizarse a favor del PSOE y Sumar, aunque el enfado también podría volverse en contra de los socialistas, que están en el poder. El presidente Sánchez intenta capitalizar el momento, argumentando que su intento de solución fue bloqueado por partidos de derecha y ultraderecha. Mientras tanto, estos partidos evitan centrarse en la vivienda, un tema socialmente asociado a la izquierda, y prefieren discutir sobre Ceuta.
* Resumen supervisado por periodistas.
La vivienda. El gran problema de la vivienda. De unos precios cada vez más altos. De unos alquileres al alcance de cada vez menos. De esa opción de comprar, de ser propietario de un piso, que es una misión casi imposible para gran parte de la población en España. Un gran problema que puede derivar en elecciones anticipadas, después del 'no' del Congreso de los Diputados a los dos decretos presentados por el Gobierno que hacen que en Moncloa se lo estén pensando. Que han puesto el 29 de noviembre como posible fecha para acudir a las urnas.
Y es que la opción está ahí. Lo está viendo que ahora puede ser el momento. Que el cabreo y el descontento por el 'no' del PP, de Vox, de Junts y de UPN puede ser la chispa que encienda al electorado de izquierdas. Que active al votante progresista del PSOE y de Sumar. De personas enfadadas con los socialistas por los asuntos de Ábalos y de Zapatero que pueden encontrar en la vivienda ese motivo para votar a los de Ferraz. Para salir a las calles cuando toque con la papeleta correspondiente.
Es un tema que ya ha movilizado al sector más izquierdista de la población, como los acampados o los que han salido a protestar por el 'no' a los dos decretos. Sin embargo, el cabreo puede ser un arma de doble filo para el PSOE porque el descontento es con el poder y en el poder están los socialistas. A pesar de la posible mayor movilización puede no haber motivo para que eso se traduzca en votos para los principales partidos de izquierdas.
Pero ahora es o puede ser el momento de Sánchez. Tiene activo a su electorado tradicional y ahora también cuenta con poder dominar el relato. El de que lo ha intentado pero que no ha podido porque otros no han querido que así fuera posible. Quiso hacerlo, pero los partidos de derechas y de ultraderecha tumbaron todo.
Formaciones que, además, no se sienten cómodas con el tema de la vivienda. Con algo que se entiende como algo social y eso es territorio de la izquierda. El debate, como se ha visto incluso a lo largo de la jornada, han tratado de centrarlo en Ceuta. En algo donde sí se sienten mejor y en lo que insisten día tras día desde el 30 de julio.
En vivienda, menos. Y eso que les afecta en mayor o en menor medida... con una diferencia con respecto al votante de izquierda. Porque aunque están de acuerdo con el diagnóstico no lo están con el tratamiento, culpando a la regulación urbanística, a la falta de construcción y, también, a Pedro Sánchez.