Otro foco de tensión de la inmigración ilegal
Melilla mantiene cerradas sus fronteras en medio de la Operación Paso del Estrecho
Los detalles En la ciudad autónoma de Melilla también se ha intentado la entrada irregular en España. La frontera ha permanecido todo el día cerrada, en medio de la Operación Paso del Estrecho y no se sabe cuándo volverá a abrir.
Resumen IA supervisado
La frontera permaneció cerrada casi 24 horas, dejando a muchos atrapados en sus coches bajo el sol y sin apenas ayuda. Este cierre afectó a quienes regresaban de vacaciones, obligándolos a esperar sin una fecha clara de normalización. Las autoridades pedían calma, pero los afectados dormían en sus coches sin agua y con escasos baños públicos. Cruz Roja y ONGs solicitaban soluciones para aliviar la situación. Además, se informó de la entrada de entre 130 y 400 personas en Melilla, incluyendo menores, lo que generó escenas impactantes y dejó 60 personas atendidas en urgencias. La situación sigue generando alarma social.
* Resumen supervisado por periodistas.
Cerrado a cal y canto casi durante 24 horas. Todo el día a pleno sol, y en sus coches. "Imagínate, están allí con la que está cayendo, sin apenas ayuda, pasándolo fatal", afirma una persona que espera entrar en España.
Aquellos que forman parte de la operación retorno de vacaciones llegan de noche, aparcan en la misma explanada de siempre y de madrugada comienzan a cruzar, pero ahora la frontera está cerrada sin una fecha concreta de normalidad.
Las autoridades pedían calma, pero eran ellos los que están en la calle durmiendo en los coches, sin agua y con a penas un baño público para todos. Cruz Roja y ONGs de la zona pedían una y otra vez soluciones para intentar hacer más llevadero su inesperado calvario.
El problema es que no son solo ellos. Además, según Delegación de Gobierno 130 personas, cerca de 400, según el presidente Juan José Imbroda, entraron anoche a Melilla. Muchos de los que han llegado son menores de edad, dejando imágenes sobrecogedoras que dejaron un total de 60 personas atendidas en urgencias.
Su rastro todavía permanecía este viernes en el asfalto, y ellos en las calles. Un dispositivo que ha permitido frenar la entrada de migrantes aunque no ha conseguido frenar la alarma social que reconoce tener miedo a lo que ocurra de nuevo esta noche.