Los bulos de Feijóo
Mentiras en el discurso de Feijóo sobre los migrantes: ni borran la cultura española ni ponen en peligro la sanidad pública o el sistema de pensiones
¿Qué ha dicho? "Siete y ocho millones de ciudadanos en siete años no hay país que lo resista desde el punto de vista social, desde el punto de vista de bienestar y desde el punto de vista cultural", ha asegurado este jueves el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Resumen IA supervisado
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha expresado preocupaciones sobre la inmigración y su impacto en la cultura española, sugiriendo que podría diluirse con tanta migración. Este discurso resuena con las ideas de Vox y la teoría del gran reemplazo. Sin embargo, sus argumentos son cuestionables, ya que las personas que han solicitado la regularización extraordinaria ya viven en España y los nacionalizados por la 'ley de nietos' mayoritariamente residen fuera del país. Además, Feijóo teme un colapso del Estado del bienestar, pero los migrantes regularizados solo obtienen derechos tras cumplir ciertos requisitos. El discurso del PP se asemeja cada vez más al de Vox, criticando la falta de orden en la migración. También han señalado el voto por correo, un derecho constitucional, como otra preocupación, a pesar de que el PP apoyó su reforma.
* Resumen supervisado por periodistas.
Este miércoles, el problema para el Partido Popular eran los votos. Este jueves el problema es cultural. Alberto Núñez Feijóo ha lamentado que con tanta migración la cultura española se va a diluir; un discurso que suena mucho a Vox, a la teoría del gran reemplazo y a prioridad nacional.
"Siete y ocho millones de ciudadanos en siete años no hay país que lo resista desde el punto de vista social, desde el punto de vista de bienestar y desde el punto de vista cultural", ha asegurado este jueves el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Sin embargo, es un discurso que se puede desmontar fácilmente. Porque si Fejóo se está refiriendo a las personas que han pedido la regularización extraordinaria de migrantes impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, hay que recordarle que esas personas ya viven en España. Por lo tanto, con ellos viviendo aquí, ya se había desdibujado la cultura española. Algo que no ha ocurrido.
Si el líder del PP está hablando de las nacionalizaciones en aplicación de la llamada 'ley de nietos', también se ha confundido. Los datos demuestran que la mayoría de descendientes de exiliados españoles que han pedido la nacionalidad no viven dentro de España. Siguen viviendo en sus países.
Pero igual los populares piensan que van a hacer una mudanza conjunta y masiva a nuestro país. Que cogerán sus maletas y se vendrán nada más conseguir la nacionalidad. Una vez más, una idea que no se sustenta.
El presunto colapso del Estado del bienestar
Alberto Núñez Feijóo no solo está preocupado por nuestra cultura, también cree que se puede producir el colapso de los servicios del Estado del bienestar. Porque, por ejemplo, ha dicho que van a tener una tarjeta sanitaria y derecho a una pensión.
Si hablamos de los regularizados, solo faltaba que vivan y trabajen aquí y no tengan los mismos derechos. Si el PP está señalando a los nacionalizados en la regularización extraordinaria, hay que recordarles que para tener al menos una pensión no contributiva es obligatorio haber vivido legalmente en España al menos 10 años. Hay que acreditarlo con una resolución administrativa.
El PP cada vez es más Vox
El argumentario que ha desplegado este jueves el líder del Partido Popular es muy parecido al de Vox. Este jueves, más que nunca, los de Feijóo y los de Santiago Abascal son como primos hoy hermanos.
Porque, hablando de migración ordenada, ha dicho que los migrantes no pueden venir a vivir aquí de lo que otros aportan, que en España tienen que cumplir las leyes, algo que ya es así. Ha denunciado una falta de orden y, aunque no ha pronunciado el término prioridad nacional, sí ha hablado de darles a otros los derechos que los españoles se han ganado durante años.
Otra excusa: el voto por correo
Y por último, han encontrado otra excusa: el voto por correo. Un derecho de sufragio para los españoles que viven fuera de España y que viene recogido en la Constitución del voto del 78. Se consolidó en una ley electoral aprobada en el congreso en 1985. Ya en el siglo XXI, para dar garantías al sistema del exterior, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero introdujo en 2011 el rogado con el apoyo del PP.
Esto complicó los trámites burocráticos y bajó la participación y, por eso, en 2022, el Congreso votó casi por unanimidad, incluido PP y VOX, eliminar el voto rogado, aunque ahora la derecha habla de golpes de Estado por aplicar esa ley.