Crisis migratoria
"Nos va a perjudicar a nivel de todo": Ceuta busca volver a la normalidad tras días de parálisis y arrancar su motor económico
Sí, pero... Con los comercios y los locales tratando de abrir, estos días han dejado una ciudad fantasma. La cancelación de la feria supone un gran agujero para las finanzas de muchos negocios.
Resumen IA supervisado
Ceuta busca recuperar la normalidad tras días de paralización debido a la masiva llegada de migrantes desde Marruecos, que sumaron más de 50.000 personas a una ciudad de 83.000 habitantes. Los comercios permanecieron cerrados por miedo, afectando gravemente la economía local. Los vecinos intentan reactivar la actividad económica, aunque la feria, que debía celebrarse, fue suspendida, generando pérdidas significativas para los feriantes. Enrique, propietario de una cafetería, señala que la falta de normalidad implica pérdidas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado ayudas económicas para afrontar la situación y ayudar a Ceuta a remontar.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ceuta quiere recuperar la normalidad. Busca recuperar la rutina, el día a día después de varias jornadas con todo cerrado. Con la ciudad paralizada, como si fuera un emplazamiento fantasma después de que, por miedo, los comercios no subieran la persiana tras la masiva llegada de migrantes. Tras la presencia de más de 50.000 personas de Marruecos a un lugar cuya población, cuyo censo, es de 83.000 habitantes.
Ahora, poco a poco, la normalidad va llegando a las calles ceutíes. "Necesitamos hacer nuestra vida. Nuestra rutina. Nuestras cosas", cuentan los vecinos.
Unos vecinos que tratan de arrancar el motor económico de la ciudad, que tan perjudicado ha salido con todo lo sucedido. "Mi marido es autónomo y lleva dos días sin trabajar. A ver quién me paga eso".
Son comercios silenciados. Ajenos a lo que debería haber sido todo en la normalidad de la feria. De un evento que debería haber empezado hace horas pero que está suspendido. Que no se va a celebrar. Que no va a dejar ni un euro a los locales de Ceuta.
La única actividad de los feriantes ha sido recoger todo lo que han llevado. Sabiendo que las pérdidas van a ser cuantiosas y muchos de ellos con comida que no van a poder vender. "Nos va a perjudicar mucho a nivel de todo", cuentan.
Para Enrique, en su cafetería, todo se traduce en una palabra: "Siempre que no pueda desempeñar su funcionamiento con total normalidad son pérdidas. Todo condiciona".
Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, apunta al problema y confirma que habrá ayudas económicas.
Y echar la persiana tiene dos caras. La primera, la del comerciante; la segunda, del que va a comprar. Porque los migrantes que cruzaron la frontera llegaron sin que nadie les dijera que no habría nada abierto e iban incluso con la tarjeta de crédito en la mano.
Es la cara y la cruz de una crisis que deja a la ciudad más que tocada y que ahora debe remontar y recuperar la normalidad.