Nuevos altercados
Nuevas cargas policiales en el campus de Zaragoza por la visita del agitador ultra Vito Quiles
Los detalles Los hechos se han producido antes de la llegada del agitador ultra, que finalmente no puede acceder a la universidad por no tener el permiso de la institución.
Resumen IA supervisado
Este jueves, la Policía ha intervenido contra manifestantes antifascistas en la Universidad de Zaragoza, donde protestaban por la visita no autorizada del agitador ultraderechista Vito Quiles. Entre 300 y 400 personas se concentraron pacíficamente desde las 18:00 horas, pero la tensión aumentó cuando seguidores de Quiles corearon cánticos ofensivos, provocando enfrentamientos. La Policía respondió con cargas y se registraron lanzamientos de objetos. Sin el permiso de la universidad, Quiles cambió la localización del acto a la Plaza de San Francisco. Este evento es parte de su tour 'Combativos II', que ha generado conflictos similares en otras universidades españolas.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Policía ha empezado a cargar este jueves contra los manifestantes antifascistas que protestan contra la visita de Vito Quiles a la Universidad de Zaragoza.
Los altercados se han producido antes de la llegada del agitador ultra al campus. Al grito de "aquí están los antifascistas", entre 300 y 400 personas se han reunido en el campus de Zaragoza para mostrar su rechazo al acto del ultraderechista, que además no ha sido autorizado por la institución educativa.
La concentración se ha iniciado alrededor de las 18:00 horas para intentar evitar la llegada de Quiles, y hasta pasadas las 19:00 horas se ha desarrollado de forma pacífica. Al otro lado del campus están quienes apoyan a Vito Quiles, también formado por varios centenares de personas, y la Policía lleva toda la tarde para evitar el choque entre ambos grupos.
Sin embargo, la tensión ha terminado con altercados cuando los seguidores de Quiles han comenzado a corear cánticos como "Pedro Sánchez, hijo de put*", provocando la respuesta del grupo antifascista. Ha sido entonces cuando la Policía ha iniciado las cargas y se han producido lanzamientos de objetos contra los agentes.
El agitador no tenía el permiso de la universidad para realizar esta 'reunión' aunque, según la versión del agitador, la Policía le ha denegado "ilegalmente" el acceso. Por esa razón, en medio de las cargas y la tensión en el campus, ha cambiado la localización y ha convocado por redes sociales a sus seguidores a la Plaza de San Francisco.
En el trayecto hasta ahí, los seguidores del ultra han ido cantando el 'Cara al sol' y lemas en favor de Primo de Rivera. Finalmente, Quiles ha llegado a la plaza y ha mostrado una gran bandera de España, rodeado de su equipo de seguridad y sus seguidores. Al poco rato, los agentes han formado un cordón policial para que se fuese.
La Universidad de Zaragoza anunció esta semana que actuará conforme a la normativa aplicable y a sus propias disposiciones sobre utilización de espacios universitarios para evitar que sus campus se conviertan en escenarios de movilización o en instrumentos de proyección de mensajes electorales, atendiendo a la naturaleza de cada actividad.
La institución considera necesario preservar la neutralidad institucional ante la proximidad de los procesos electorales y recuerda que sus instalaciones deben mantenerse al servicio de la docencia, la investigación, la transferencia de conocimiento y la convivencia de toda la comunidad universitaria.
Gira para 'calentar' las calles
El evento forma parte del tour 'Combativos II', en el que Vito Quiles recorre distintas universidades de España para manifestarse por España. La mayoría de ellos no contaban con la aprobación de los centros educativos y han terminado de la misma manera: con altercados y choque entre grupos antifascistas y sus seguidores.
Un ejemplo fue el acto en Pamplona de hace una semana, y que terminó con tres detenidos; mientras que este lunes en el de Barcelona los manifestantes lanzaron 'huevazos' contra los Mossos. En este caso, Vito Quiles ni siquiera llegó a salir del coche debido a la tensión que provocan sus actos.