Ruptura en Vox
Ortega Smith endurece su pulso con Vox y habla de "purga peor que la de Stalin": "El próximo paso será echarme del partido"
¿Qué ha dicho? Ortega Smith ha recordado que él es el afiliado número seis del partido, destacando que no hay que confundir "disciplina" con "sumisión en organizaciones de adoración al líder".
Resumen IA supervisado
Javier Ortega Smith se mantiene como portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, a pesar de que la dirección nacional del partido desea su salida, favoreciendo a Arantxa Cabello para el puesto. En una rueda de prensa, sin la presencia de sus compañeros de grupo, Ortega Smith denunció una "purga" interna, comparándola con la de Stalin. Aunque el Comité Ejecutivo Nacional de Vox le impuso una sanción para impedirle representar al partido, Ortega Smith cuenta con el apoyo de los ediles Ignacio Ansaldo y Carla Toscano. Ortega defiende su posición, rechazando que existan divisiones internas significativas y asegurando que nunca ha cobrado por su papel como portavoz. Además, critica la posibilidad de ser expulsado del partido, reafirmando su compromiso con el proyecto político de Vox y su rechazo a la sumisión ciega.
* Resumen supervisado por periodistas.
Javier Ortega Smith se reafirma como portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid pese a que la dirección del partido le ha dejado claro que le quiere fuera. De hecho, la cúpula del partido a nivel nacional dio la orden de que la edil Arantxa Cabello ocupase dicho puesto.
En una rueda de prensa que ha celebrado sin la asistencia de ninguno de los concejales de su grupo y con el carné de afiliado en la mano, Ortega Smith ha señalado que considera que está viviendo una "purga" interna "peor que la de Stalin".
Así se ha expresado durante una intervención previa al Pleno del Ayuntamiento de Madrid al que acude como portavoz del grupo, como lo ha hecho hasta ahora, aunque en medio de una batalla interna en su partido tras la sanción cautelar que le interpuso el Comité Ejecutivo Nacional de Vox la semana pasada para impedirle representar al partido. Este es el último de los cargos que Ortega ostenta en esta formación tras haber ocupado puestos como la portavocía en el Congreso de los Diputados y la Secretaría General del partido.
"Yo no entiendo hacer purgas con compañeros. La política es un lugar que no es amable y, muchas veces, ni siquiera es medianamente justo", ha asegurado.
Ortega Smith ha recordado que solo se producirá una votación para relevarle como portavoz si la mayoría de los concejales así lo piden, cosa que no ha ocurrido, ya que internamente el portavoz mantiene el apoyo firme de los ediles Ignacio Ansaldo y de la concejala Carla Toscano.
"Si la mayoría de los concejales lo solicita, no tendré ningún problema en convocar una reunión y proceder a esa votación. Mientras que la mayoría de los concejales no lo consideren necesario, no tiene ningún sentido", ha indicado.
Además, ha aprovechado para responder a quienes le acusan de no marcharse para no "soltar la paguita". "Nunca he cobrado ni un euro por ser portavoz", ha asegurado.
El portavoz ha reconocido que en un grupo "siempre hay alguien que puede tener un parecer diferente", pero ha rechazado que existan "bandos" en el grupo municipal y que la ausencia de concejales en la rueda de prensa escenifique algún tipo de división interna, pese a que en otras ocasiones sí ha aparecido con concejales de su partido.
Ortega Smith se ha pronunciado sobre si esta crisis podría arrastrar a los concejales que la apoyan como portavoz a la misma situación que él y sobre una reunión convocada por Arantxa Cabello la semana pasada a la que no asistió una mayoría de concejales del grupo. "Si una concejal, en este caso Arancha Cabello, pretende convocar una reunión para la que no tiene facultades, corre el riesgo de que no aparezcan todos los convocados", ha expresado.
Con respecto al arrastre de los concejales, ha señalado que todos, incluido él, son "mayorcitos, libres y consecuentes con las decisiones" que toman.
"Sabemos las amenazas que se vierten sobre nosotros, de expulsión, de expediente, de tacharte, de estigmatizarte, de traidor y todas esas cosas, pero desgraciadamente hemos venido a la política, la política es un lugar que tiene que tiene estas cosas, que no es amable y que muchas veces ni siquiera es medianamente justo con quienes actuamos de buena fe", ha asegurado.
Destaca que el próximo paso será "echarle del partido"
Ortega ha señalado que hay quienes "llevan mucho tiempo obsesionados" con que desaparezca de la vida pública y ha ironizado con la posibilidad de que el siguiente paso sea su expulsión como afiliado. "Yo creo que el siguiente paso será echarme del partido como afiliado, el número seis de los afiliados", ha dicho.
En este sentido, ha puesto en valor su forma de entender la disciplina dentro del partido. "Nunca he confundido la disciplina, de la que me siento muy orgulloso, con la sumisión a ciegas", ha defendido, asegurando que siempre ha creído "en un proyecto colectivo al servicio de los españoles y no en personalismos ni organizaciones de adoración al líder".
En este sentido, ha insistido en que seguirá defendiendo su "honorabilidad" y las ideas del proyecto político. "Yo me he partido el pecho por este proyecto y lo voy a seguir haciendo", ha afirmado, recalcando que es leal "a un proyecto y a unas ideas", pero que no está dispuesto a "claudicar ni bajar la cabeza".
En este punto, ha recordado quiénes son los primeros afiliados de Vox, señalando que Ignacio Ansaldo es el número uno; el número cuatro es Santiago Abascal y él es el número seis. Acto seguido, ha mostrado ante los periodistas su carné. "Esto es el carné de Vox. Aquí pone: Javier Ortega. 2014. Número 006", ha leído. "Algunos van a decir que a partir del cinco no son fundadores. Bueno, entonces no soy fundador", ha destacado.
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