repartidas por la península
Las otras Almaraz de España: las cuatro centrales nucleares funcionando con plan de cierre
Los detalles Para mediados de 2035 no puede haber ninguna central nuclear en funcionamiento en el país, según los planes del Gobierno. Al margen de Almaraz, la primera en echar el cierre de forma parcial será la de Ascó, en Tarragona.
Resumen IA supervisado
El Gobierno ha revocado el cierre de la central nuclear de Almaraz, extendiendo su vida útil hasta 2030, lo que ha generado el descontento de Sumar. Almaraz es una de las cinco centrales nucleares en España que tienen un plan de cierre. Para 2035, ninguna debería estar operativa. Tras Almaraz, la central de Ascó cerrará parcialmente en 2030, seguida por Cofrentes. En 2035, cerrarán Vandellós y Trillo. El desmantelamiento de estas centrales es un proceso largo y complejo, como se observa en Garoña y Zorita. El reactor uno de Vandellós, que sufrió un grave accidente en 1989, sigue en latencia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Sin anuncio oficial, el Gobierno ha revocado este viernes el cierre de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) y ha extendido, así, su vida útil hasta 2030. Sumar ya ha mostrado su enfado, aunque fuentes socialistas aseguran que su socio sabía que se iba a hacer pública la prórroga.
Pero Almaraz es solo una de las cinco centrales nucleares que hay en España. Hay cuatro más repartidas por la península que aún están funcionando para las que ya hay un plan de cierre y desmantelamiento.
Para mediados de 2035 no puede haber ninguna central nuclear en funcionamiento en el país, según los planes del Gobierno. Al margen de Almaraz, la primera en echar el cierre de forma parcial será la de Ascó, en Tarragona. Uno de sus reactores cerrará en octubre de 2030.
Después, la de Cofrentes, en Valencia, un mes más tarde. Y en 2035 cerrojazo a las dos últimas: Vandellós, en Tarragona, y Trillo, en Guadalajara.
Eso para que dejen de funcionar, pero después hay que desmantelarlas y eso lleva un largo proceso que dura años. En concreto, entre diez y 15 para trasladar de manera segura los residuos radiológicos.
Lo saben bien en Burgos, cuya central de Garoña cerró en 2017 y todavía se está desmantelando. Es un trabajo muy complejo que requiere de fuertes medidas de seguridad para descontaminar cada elemento e, incluso, demoler los edificios. En Guadalajara también está en este proceso de desmantelamiento la de Zorita.
Con esto ya estaría completo el mapa de las centrales nucleares, a falta de un reactor, que lleva años esperando a poder ser desmantelado. Está en periodo de latencia.
Es el reactor uno de Vandellós, en Tarragona, que en 1989 sufrió un accidente que provocó gran conmoción. Se incendió una de las turbinas y provocó una inundación que lo dejó inservible.
Podría haber sido una catástrofe y se considera el incidente nuclear más grave en la historia de España, pero mensaje de tranquilidad, no hubo peligro para la salud de la población.