En Madrid

Sánchez promete acabar la legislatura y lanza un mensaje a la oposición "marrullera": "Nunca damos una batalla por perdida"

¿Qué ha dicho? El presidente del Gobierno se ha dirigido a la derecha y la ultraderecha, a los que acusa de no conocer al PSOE y querer derrumbar al Ejecutivo con "malas artes". "España lleva ocho años avanzando, esta oposición lo que quiere es hacer que retroceda", ha sentenciado.

Pedro Sánchez tiene intención de acabar la legislatura y promete dar la batalla a la derecha y la ultraderecha. El presidente del Gobierno, que ha clausurado este domingo el 27º Congreso de las Juventudes Socialistas, no ha dudado en lanzar un mensaje a la oposición tras haber vivido la peor semana judicial y política para el PSOE y el Ejecutivo, situaciones a las cuales no ha hecho referencia explícita durante su intervención.

"En muchas ocasiones veo a la derecha y ultraderecha y de la sensación que, tras 147 de vida del PSOE, de más de 40 años de democracia de los cuales en su mayoría han sido gobernados por el PSOE no nos conocen. El socialismo democrático puede tropezarse, pero nunca damos una batalla por perdida", ha espetado.

De hecho, ha cargado contra José María Aznar y su conocido 'quien pueda hacer que haga': "No deja de resultar un do de pecho desafinado de un personaje que siempre se ha sobreestimado y que si uno piensa qué aportó a la política española fue corrupción, la gran mentira del 11M y aportar a España a una guerra ilegal como fue la de Irak. Es además un grito de desesperación, frustración y una proclama profundamente antidemocrática porque en una democracia quien llega al Gobierno es quien más votos suma y no quien busca atajos".

El líder socialista, en el foco tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y el caso Leire, ha querido dejar claro que no adelantará las elecciones y que terminará su legislatura. "Lo que quieran los españoles y más allá", ha señalado, para llamar a la oposición "marrullera" y acusarles de querer acabar con el Gobierno. "Hay agenda más allá de 2027", ha agregado.

Sánchez ha hecho referencia a esos "problemas", aunque no de forma explícita. Y lo ha hecho contraponiéndolos a los resultados de sus ocho años al frente del Ejecutivo nacional: "No negamos los problemas, pero tampoco se puede negar las cuentas de resultado de este Gobierno. España lleva ocho años avanzando y esta oposición marrullera lo que quiere es hacer que España se frene e incluso que retroceda. Feijóo y Abascal quieren demoler estos ochos años de construcción de derechos y libertades. Y nosotros lo que estamos haciendo es construir la España de 2030".

"España no llevaría ocho años avanzando si el Gobierno sino hubiera afrontado de frente los problemas, algunos de fuera y también problemas que hemos sufrido dentro de nuestro partido. Nosotros, cada vez que ha habido un comportamiento que no se ha adecuado a lo que representan los valores del PSOE, hemos actuado con contundencia. Pero ante los infundios también actuaremos con contundencia. No vamos a permitir que esta oposición marrullera mezcle una cosa con la otra para tratar de derribar este Gobierno con sus malas artes", ha añadido.

Porque la idea sobre la que ha trabajado en su discurso el presidente del Gobierno es colocar al PSOE frente a la "ultraderecha xenófoba y la derecha que traga con todo esto": "No negamos los problemas y dificultades. Las hemos afrontado todas, pero que tampoco nieguen la realidad de un país que vive su mejor momento de los últimos años en términos de crecimiento económico, creación de empleo, reducción de las desigualdades...".

Además, también ha incluido en esa lucha socialista la posición de España frente a Donald Trump y su intento de aumentar la inversión en Defensa de los países europeos: "Tenemos a gobiernos reaccionarios que lo que están haciendo es exigir a las naciones europeas que en lugar de desplegar una agenda diplomática que garantice la paz en muchos de los países que están sufriendo conflictos, lo que hacen es exigir a los estados miembros de la OTAN que gasten un 5% de su PIB en defensa".

Ha sido en ese momento cuando ha hecho la única referencia explícita a Zapatero, pero lo ha hecho recordando su posición de 'No a la guerra': "Tenemos también guerras ilegales en Ucrania y Oriente Medio a las cuales el Gobierno de España con educación y respeto ha dicho que no, como hicimos también hace 20 años con José Luis Rodríguez Zapatero".

"Ser presidente del Gobierno de España es un honor. Y ser secretario general del PSOE es el mayor orgullo que se puede tener", ha concluido su intervención.

El contexto de la semana

El líder del Ejecutivo aseguraba a principios de semana estar "tranquilo" respecto a la investigación a José Luis Rodríguez Zapatero, una que tras conocerla aseveró que no le hacía cambiar su posición de apoyo al expresidente.

Ahora bien, el miércoles recibía un nuevo batacazo en forma de la presencia de la UCO durante más de 12 horas en la sede socialista de Ferraz con motivo de recopilar documentación sobre el caso Leire. "No quiero minusvalorar la gravedad de la investigación. Total colaboración con la justicia", destacaba Sánchez desde el Vaticano, donde le pilló el registro, recordando que en lo que respecta a este caso el partido tomó "las decisiones sobre ella inmediatamente" tras salir a la luz.

Y, al día siguiente, comenzó el juicio contra su hermano que dirimirá durante la próxima semana si la contratación de David Sánchez-Pérez Castejón en 2017 en la Diputación de Badajoz como coordinador de actividades musicales de los conservatorios, cumplió todos los requisitos legales o fue un caso de presunto enchufismo.

Sánchez ya ha solicitado comparecer en el Congreso para tratar todos estos asuntos, aunque aún no se conoce el día exacto en el que lo hará.

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