Política y deporte
Las protestas por Gaza en La Vuelta abren una nueva batalla política: el PP hace "responsable de cada altercado" al Gobierno
El contexto Feijóo acusa a Sánchez de mostrarse "orgulloso" del comportamiento de algunos violentos que "han lanzado vallas a la Policía Nacional". Por su parte, el delegado del Gobierno en Madrid destaca el carácter "pacífico" de una movilización que ha resonado a nivel internacional.
Resumen IA supervisado
Las recientes protestas en Madrid durante la etapa final de La Vuelta han fusionado deporte y política, generando un impacto global. La manifestación, que reunió a 100,000 personas en defensa de Palestina, provocó la cancelación de la etapa y dejó un saldo de dos detenidos y varios heridos. En el ámbito político, el presidente Pedro Sánchez expresó su admiración por las protestas, lo que generó críticas del PP, que lo acusa de incitar disturbios. Internacionalmente, la prensa destacó el inédito final de la carrera, mientras que el Gobierno y sus socios defienden las manifestaciones como un acto de dignidad y justicia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Deporte y política se han unido, mezclado y espoleado en unas protestas que han dado la vuelta al globo. La manifestación celebrada en Madrid en la etapa final de La Vuelta marcó un último capítulo en lo deportivo que será el primero en una intensa semana a nivel político. Jonas Vingegaard no pudo disfrutar de la celebración que habría soñado como ganador de la ronda, pero por la sonrisa que lució durante toda la jornada pareció no importarle.
El balance de las protestas fue de dos detenidos, 22 policías y un guardia civil herido, y una etapa cancelada. Eso sobre el terreno, ya que a nivel político el terremoto ha generado distintas reacciones, también por parte de Israel, todo con un Sánchez señalado -de nuevo- por el PP y por un Feijóo que acusa al presidente del Gobierno de haber "permitido e inducido" los disturbios que se produjeron en las calles de Madrid.
Fue un parón sin precedentes, unas protestas que se habían prolongado durante días en distintos puntos de España y que tuvieron como colofón la capital de España. Pese al amplio dispositivo policial, la multitud logró bloquear varios puntos de la etapa final a modo de protesta contra un genocidio israelí que ya deja más de 65.000 muertos en la Franja de Gaza.
Como decimos, política y deporte han ido de la mano a lo largo de la semana hasta finalizar en estas protestas. Todo comenzó el pasado lunes con un Pedro Sánchez que anunciaba nueve medidas contra Israel y contra miembros del gobierno de Benjamin Netanyahu, que contestó vetando la entrada al país a Yolanda Díaz y Sira Rego. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha señalado al presidente del Gobierno por "incitar" a "multitudes propalestinas" a manifestarse en Madrid.
Todo para llegar a lo que ocurrió el domingo en una jornada en la que, según datos de Delegación de Gobierno, juntó a 100.000 personas en defensa de Palestina. Las protestas tuvieron momentos de alta tensión con cargas por parte de la Policía Nacional para contener a algunos de los manifestantes mientras, de nuevo, la política se hacía su hueco en la cita.
PSOE y Sumar respaldan y el PP habla de "ridículo internacional"
Porque sí, la política se hizo ver en esta cita deportiva para buscar su sitio a la hora de hablar de unas protestas que, a buen seguro, marcarán la agenda en el inicio de la semana a nivel político. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mostró desde Málaga su "admiración" por las personas que se manifestaron a favor del pueblo palestino. "Vaya por delante nuestro respeto y reconocimiento absoluto a los deportistas, pero también nuestra admiración a un pueblo español que se moviliza por causas justas, como la de Palestina", fueron las palabras de Sánchez.
Este lunes, Sánchez ha vuelto a comparecer para reivindicar su posición y dar un paso más, al asegurar que ni Rusia ni Israel deberían participar en ninguna competición más "hasta que no cese la barbarie". Sánchez ha resaltado el "peso internacional" de España "para defender lo correcto". "¿De qué sirve tener voz si uno se limita a repetir lo que dicen otros? ¿Para practicar el seguidismo que reclaman PP y Vox? Para eso no hace falta salir de Madrid, como hacía Rajoy (…). Tener voz propia solo sirve de algo cuando te atreves a usarla para defender en lo que crees y en lo que cree la mayoría social", asegura.
Estas palabras, según los 'populares', le hacen "responsable directo de cada altercado" que se produjo. Son palabras de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que se subió al coche del Israel-Premier Tech y se hizo una foto con los ciclistas del equipo señalado en esta Vuelta. Para Ayuso, Sánchez "jaleó al boicot contra La Vuelta" con sus palabras, palabras a las que se sumó el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida: "La violencia ha vencido al deporte y hago responsable al presidente del Gobierno".
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, publicó una carta en la que acusa a Sánchez de estar "orgulloso del comportamiento de unos pocos" que han "lanzado vallas a la Policía Nacional". También muestra su posición contraria a las medidas del Gobierno contra Israel y hace malabares para no hablar de genocidio ni de exterminio por parte de Israel: "El secuestro y asesinato de israelíes inocentes no se puede contestar con más pérdidas civiles de personas de origen palestino". "El Gobierno ha permitido e inducido la no finalización de La Vuelta y, de ese modo, un ridículo internacional televisado en todo el mundo", sentencia Feijóo en su comunicado.
Este lunes, el líder del PP ha vuelto a culpar a Sánchez de alentar los disturbios, algo que hace -dice- por los casos de corrupción por los que está "acorralado". El alcalde de Madrid ha seguido esa misma línea al asegurar que no puede "aceptar" que Sánchez "no sólo haga una declaración alentando" las protestas, sino que lo haga para "tapar temas de debate", como que su hermano "se va a sentar en el banquillo esta semana".
Ayuso, como suele ser habitual, ha ido un paso más allá al asegurar que las imágenes de protestas que vimos parecían "Sarajevo en guerra". Lo ha hecho en una entrevista en EsRadio en la que aseguran que "ahora van a ir a por la Fórmula 1 y lo están intentando con el Mad Cool". "No eran tantos manifestantes, lo que pasa es que estaban muy apiñados en las fotos y en los lugares oportunos. Eso al final hizo que los ciclistas pidieran, oye, vamos a parar, porque ya los manifestantes contra los propios ciclistas, y los ciclistas diciendo, pero ¿de qué van? ¿Y qué imagen damos?", afirma.
Por parte de los socios del Gobierno de coalición, Yolanda Díaz habla de "ejemplo de dignidad" al referise a estas protestas, reclamando que Israel no participe "en ningún" evento deportivo o cultural. La líder de Podemos, Ione Belarra, cree que las protestas han sido una "victoria histórica" y un "éxito de la sociedad civil organizada", que es "la que puede parar este genocidio retransmitido en directo sin que nadie haga nada".
El ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López, lamenta la cancelación de la última etapa de La Vuelta, pero admite que lo siente "mucho más por los cientos de miles de palestinos que están siendo masacrados". Para el ministro, la imagen de España no solo no se ha visto "perjudicada" porque "el pueblo de Madrid se manifieste contra un genocidio": es algo que más bien "habla muy bien del pueblo" madrileño.
La reacción de la prensa internacional ante un "final inédito"
"Final inédito" es la expresión más repetida en la prensa internacional y la elegida para uno de los referentes de la prensa deportiva, el diario francés 'L'Equipe', que destaca que no hubo "ni podio ni ceremonias" para Vingeggard. "Cargas policiales, balas de goma, barreras transformadas en instrumentos de violencia, el centro de Madrid se derrumbó como el final de esta frenética Vuelta a España 2025. La Vuelta a España terminó de la peor manera posible, sin final", lamentan en sus páginas.
'La Gazzetta dello Sport' habla de "dramas y tensión", 'Le Monde', de carrera "muy accidentada". 'De Telegraaf' cree que estamos ante una edición de La Vuelta marcada por "las múltiples protestas pro-palestinas, que provocaron el acortamiento de varias etapas, situaciones peligrosas durante la etapa e incluso la cancelación prematura de otra".
En Italia, La Gazzetta dello Sport resalta que "Jonas Vingegaard se coronó campeón de la Vuelta a España tras una carrera llena de drama y tensión". 'The Guardian' mencionan el apoyo de Pedro Sánchez a estas manifestaciones y recuerda que las mismas obligaron a detener "repetidamente" a los ciclistas. Por su parte, 'A Bola' destaca que "miles de personas invadieron el circuito final de la carrera en la capital española".