CRISIS MIGRATORIA
Sanidad admite ahora una "importante tensión" en Ceuta por poca salubridad, aunque descarta la crisis sanitaria
Los detalles El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha explicado en una extensa publicación la situación que vive la ciudad autónoma tras la llegada masiva de migrantes.
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha negado este jueves que haya un colapso sanitario en Ceuta, pero sí ha reconocido que la situación en la ciudad autónoma es de "importante tensión" vinculada a la falta de salubridad de los enclaves donde se encuentran las personas migrantes.
En sus redes sociales, el número dos de Sanidad ha insistido en que lo que hay ahora mismo en Ceuta es una crisis humanitaria, pero no sanitaria, porque su sistema sanitario está logrando mantener "en todo momento la actividad asistencial normal programada sin que haya habido cancelaciones por la situación".
Sin embargo, el presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, cree que es una "catástrofe asistencial, humanitaria, económica y social" la situación en la ciudad por la emergencia migratoria, mientras que el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo, ha reclamado un mando único para coordinar la respuesta ante la elevada presión.
Padilla argumenta que, cuando se desató la crisis migratoria el pasado 31 de julio, se produjo un pico de 1.149 asistencias, que han ido descendiendo a entre 300 y 400 diarias (este miércoles bajaron a 275), sin que ello haya repercutido en la ocupación del Hospital Universitario de Ceuta, que actualmente es del 63%. De sus 175 camas, 33 están ocupadas por inmigrantes.
Además, desde ese día permanece activo el Plan de Catástrofes, se han creado circuitos diferenciados, se han abierto puntos/horarios adicionales, se ha cumplido el objetivo de garantía de no cancelación de actividad programada y se ha incrementado el personal en 60 profesionales sanitarios.
La sanidad pública ceutí, asegura Padilla, "tiene capacidad de absorción de picos de demanda" por una singularidad, y es que desde el cierre de frontera de 2020, la actividad asistencial se ha reducido un 34%, mientras que el número de profesionales ha aumentado un 11,85%.
"Aumentar los profesionales mientras la actividad cae un tercio no es algo que suela ocurrir con frecuencia. En Urgencias hospitalarias, la actividad ha caído un 17,3% mientras que se ha aumentado un 22% los facultativos, por ejemplo", argumenta el secretario de Estado.
Todo lo cual no quiere decir "en absoluto" que "no hay problema", porque hasta que se resuelva la situación, "existe un riesgo fundamental ligado a la falta de salubridad de los enclaves donde se encuentran las personas migrantes a la espera de devolución, asilo o reparto en las CCAA", advierte.
"Ese es un riesgo pre-sanitario que es en el que todas las administraciones han de centrarse ahora, mientras se atiende la necesidad sanitaria de quienes la tengan", recalca Padilla, que apela a "prevenir el desarrollo de otros problemas de salud mientras se resuelve la causa fundamental existente".
Por eso, "la clave" actual es la salubridad de los lugares de estancia de los migrantes durante la resolución del proceso. "NO hay una situación de colapso sanitario a día de hoy en Ceuta", pero sí hay una situación de "importante tensión, de un innegable esfuerzo de los profesionales sanitarios y de necesidad imperiosa de resolver la situación de estas personas migrantes", concluye.