Crisis humanitaria

Situación límite en Ceuta: suspendido el registro de menores por el descontrol y el tumulto de cientos de niños migrantes agolpados ante la Policía

¿Qué ha pasado? Los chavales se han agolpado en la calle de la comisaría tirando incluso las vallas ante la presencia de la Policía. Con la calle cortada, los agentes han pedido incluso la ayuda del Ejército para tratar de proteger la comisaría

Ceuta está al límite. Está desbordada después de que más de 70.000 personas llegaran a nado a la ciudad procedentes de Marruecos. Después de que, a pesar de que la gran mayoría han regresado a sus países de origen, sigan en sus calles miles de menores no acompañados que no tienen a dónde ir. Que tienen, como dijo Alejandro Ramírez, vicepresidente primero ceutí, "al 2.000%" la capacidad del lugar en ese respecto. Ellos y ellas, niños y niñas, han copado las calles cercanas a una comisaría para poder ser registrados. Para algo que al final no han podido hacer.

Para poder acceder a una plaza. Para tratar de encontrar una solución a su situación. Agolpados, detrás de una valla. Una que han tirado. Una que han terminado por echar abajo ante lo abarrotado que estaba el lugar y por la presión de querer ir hacia adelante.

Todo, delante de la Policía. Delante de los agentes, que han tratado de poner calma entre los chavales sabiendo que tan solo son niños. Pero la situación se iba descontrolando con el paso de los minutos. Con el paso del tiempo. Con unos jóvenes que han visto a las fuerzas del orden dar algún que otro empujón.

Que han sido llevados al otro lado de la calle de la comisaría mientras se procedía al corte de la calle. Con furgones. Con más efectivos policiales. Con más agentes en el terreno tratando de poner orden a una situación que más al límite está cuanto más tiempo pasa.

Piden ayuda al Ejército

Al final, las autoridades han confirmado que el registro de menores se suspendía, quedando solo las niñas y emplazando al resto a la jornada del sábado. Quieren, además, que busquen otro lugar al ser imposible hacerlo allí.

La situación es de tal descontrol que la Policía ha solicitado incluso la presencia del Ejército para proteger la comisaría.

Y es que la ciudad sigue sin recuperar la normalidad. Sigue buscando volver a ese día a día, a esa rutina, que desapareció el jueves 30 de julio. Que perdieron cuando más de 70.000 personas llegaron a sus calles a nado procedentes de Marruecos. Desde entonces, después de horas y horas de gran tensión, la incertidumbre sobrevuela Ceuta jornada tras jornada.

La principal preocupación ahora son, precisamente, los menores no acompañados. Con el PP aceptando el reparto, tal y como dice la ley, a otras comunidades autónomas, la ciudad no puede acoger a los miles de niños que siguen en sus calles y que, como han tratado de hacer sin éxito, buscan registrarse en las comisarías ceutíes.

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