Por la crisis migratoria

Sumar y la izquierda portuguesa exigen excluir a Marruecos como anfitriona del Mundial 2030: "El fútbol no puede servir para blanquearlo todo"

Los detalles El portavoz del partido Livre, Jorge Pinto, ha asegurado que harán todo lo posible para que Portugal no tenga "cualquier asociación con la organización del evento junto a un país que no ha demostrado ni la capacidad ni la confianza para inspirarse".

Pedro Sánchez, Gianni Infantino, el primer ministro de Marruecos, Aziz Ajanuch; y el ministro de Exteriores de Portugal, Paulo RangelAgencias

La crisis migratoria ocurrida en Ceuta con la entrada de miles de migrantes de forma irregular desde Marruecos podría tener consecuencias en el fútbol. Sumar y la izquierda portuguesa han solicitado a sus respectivos gobiernos que tanto España como Portugal dejen de compartir con el país africano la organización del Mundial de 2030.

En el caso de Sumar, la formación ha presentado una Proposición no de Ley con tal motivo y su debate en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes. Según la proposición, a la que ha tenido acceso laSexta, la organización de un Mundial "moviliza recursos públicos, compromete garantías estatales, condiciona inversiones e infraestructuras y proyecta internacionalmente a los países anfitriones" y, por tanto, "esa dimensión obliga a exigir a quienes participan en su organización un respeto efectivo y continuado de los derechos humanos, de la legalidad internacional y de los principios democráticos que deben regir la actuación de los poderes públicos".

"Si el respaldo del Estado resulta imprescindible para hacer posible el acontecimiento, también debe poder revisarse cuando concurren hechos incompatibles con los principios que España afirma defender", destacan los miembros de Sumar en el escrito.

De hecho, en el documento recalcan que el artículo 3 de los Estatutos de la FIFA compromete expresamente a la organización con el respeto de los derechos humanos internacionalmente reconocidos: "Estas obligaciones no pueden reducirse a un trámite superado durante la adjudicación, sino que deben mantenerse durante toda la preparación y celebración del torneo".

"Esta iniciativa no se dirige contra el pueblo marroquí. Sus jóvenes, empujados al mar por la falta de oportunidades, la desigualdad y la desesperación, son las primeras víctimas. Se dirige contra las decisiones y responsabilidades de un Gobierno y una monarquía que no pueden obtener el prestigio, los beneficios económicos y la legitimación internacional de un Mundial mientras persistan dudas tan graves sobre el uso político de vidas humanas", matizan.

Por ello, desde Sumar consideran que "resulta necesario impulsar mecanismos de supervisión independientes, promover una mayor transparencia institucional y reforzar el control democrático sobre la organización del Mundial 2030". "El fútbol no puede servir para blanquearlo todo. España debe promover una revisión formal del modelo de organización de 2030. Si la FIFA rechazara esa revisión, el Gobierno deberá hacer transparentes las alternativas existentes y actuar de manera coherente con los principios democráticos y de derechos humanos que sustentan nuestra acción exterior".

Misma petición en Portugal

También la izquierda portuguesa ha solicitado la exclusión de Marruecos de la organización del Mundial. Jorge Pinto, portavoz del partido Livre, ha publicado un mensaje en su cuenta de BlueSky para asegurar que su formación "hará todo lo posible" para que el país luso comparta organización con el país marroquí.

"Ante lo sucedido, se requiere una decisión valiente: Portugal no puede ser cómplice de la organización conjunta del Mundial de 2030 con Marruecos. Por nuestra parte, Livre hará todo lo posible para evitar, lamentablemente, cualquier asociación con la organización del evento junto a un país que no ha demostrado ni la capacidad ni la confianza para inspirarse", ha asegurado.

El evento está programado para que se celebre entre el 8 de junio y el 21 de julio de 2030, es decir, a poco menos de cuatro años. Además, estas peticiones han pillado a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en un momento crítico por el riesgo de perder su puesto y en un día en el que está precisamente en Marruecos (Rabat) para una reunión con altos cargos de la organización que dirige el fútbol mundial.

*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.