40 años de prisión
15 años del asesinato de Ruth y José a manos de Bretón, el primer caso de violencia vicaria que conmocionó a España
Los detallesJosé Bretón vuelve al foco con "Desde el odio", el ensayo de Luisgé Martín que aborda la polémica en torno al libro que recogía sus declaraciones sobre los asesinatos de sus dos hijos y que fue retirado por Anagrama.
Resumen IA supervisado
El asesinato de Ruth y José, cometido por su padre José Bretón en 2011, se convirtió en un caso emblemático de violencia vicaria en España. Bretón mató a sus hijos para causar daño a su exesposa, Ruth Ortiz, y mantuvo durante meses que los niños habían sido secuestrados. Sin embargo, la investigación reveló que los había asesinado y quemado sus cuerpos. A pesar de las pruebas, Bretón continuó negando su culpabilidad incluso durante el juicio. Fue condenado a 40 años de prisión. Años después, el caso volvió a la palestra con la polémica en torno al libro "El Odio", basado en conversaciones con Bretón, que fue retirado antes de su publicación. La controversia inspiró un ensayo que reflexiona sobre los límites de la literatura y la libertad de expresión.
* Resumen supervisado por periodistas.
El asesinato de Ruth y José se convirtió en uno de los primeros y más estremecedores casos de violencia vicaria en España. José Bretón mató a sus dos hijos, de 6 y 2 años, con el objetivo de causar daño a su madre, Ruth Ortiz, y durante meses sostuvo una mentira: aseguró que había perdido a los niños en un parque de Córdoba y que alguien se los había llevado.
Ni siquiera cuando fue detenido y apareció esposado en el parque Cruz Conde de Córdoba se derrumbó. Bretón mantuvo su versión: el 8 de octubre de 2011 había perdido de vista a sus hijos y alguien los había secuestrado.
Pero Ruth y José nunca salieron con vida de la finca de Las Quemadillas, propiedad de la familia en Córdoba. La investigación determinó que Bretón los había asesinado y que después quemó sus cuerpos en una hoguera. Según los expertos, el fuego alcanzó temperaturas de alrededor de 1.200 grados y destruyó prácticamente todos los restos.
La identificación de los huesos fue clave para desmontar su coartada. Una primera forense había considerado que los restos encontrados podían pertenecer a animales, pero el antropólogo forense José María Etxeberria concluyó que eran humanos.
"Estas tres vértebras no son de roedores, estas tres vértebras son de morfología humana", afirmó Etxeberria al analizar los restos.
Bretón siguió manteniendo su mentira incluso durante el juicio. Frente al tribunal continuó interpretando el papel de padre preocupado por sus hijos y llegó a afirmar: "Me parece increíble que a día de hoy no sepamos dónde están mis hijos".
Una afirmación que prolongaba el sufrimiento de Ruth Ortiz, que durante meses tuvo que enfrentarse a la incertidumbre sobre el destino de sus hijos.
La pareja se había separado poco antes de los asesinatos. Ruth Ortiz había pedido a Bretón que se marchara de casa y, según declaró posteriormente, él le había dicho: "No me voy de este mundo sin matar a alguien".
Cuando finalmente se confirmó que los restos encontrados pertenecían a sus hijos, Ortiz expresó su deseo de poder darles sepultura: "Tengo derecho a enterrar lo que el desgraciado de su padre ha dejado de ellos".
El caso marcó un antes y un después en la percepción de la violencia vicaria en España. En 2011, este concepto todavía no estaba reconocido como un delito específico, pero el asesinato de Ruth y José acabaría convirtiéndose en uno de los casos más paradigmáticos de violencia ejercida contra los hijos para causar un daño irreversible a la madre.
José Bretón fue condenado a 40 años de prisión por el asesinato de sus dos hijos. Durante años mantuvo su versión de los hechos y negó haberlos matado.
"El Odio", el libro que nunca llegó a las librerías
Quince años después de los asesinatos, el nombre de José Bretón volvió a estar en el centro del debate con la publicación de "El Odio", un libro escrito por Luisgé Martín a partir de sus conversaciones con el asesino desde prisión. En sus páginas, Bretón aseguró que sus hijos "no sufrieron". La obra, que iba a publicarse por Anagrama, fue retirada cinco días antes de su lanzamiento y nunca llegó a las librerías.
El libro tenía previsto llegar a las librerías el 26 de marzo de 2025, pero la editorial Anagrama decidió suspender su distribución apenas cinco días antes de su publicación, en medio de una fuerte polémica.
Ahora, año y medio después de aquella controversia, Luisgé Martín vuelve sobre lo ocurrido en "Desde el odio", un ensayo publicado por Altamarea con prólogo de Sara Mesa. El libro llegó a las librerías el 30 de septiembre y parte precisamente de la experiencia que rodeó a "El Odio".
La obra aborda cuestiones como los límites de la creación literaria, la libertad de expresión, la responsabilidad de las editoriales y el papel de las instituciones culturales. La polémica por el libro de Bretón se convierte así en el punto de partida de una reflexión más amplia sobre hasta dónde puede llegar la literatura cuando se enfrenta a hechos que provocan un profundo rechazo social.
El propio planteamiento editorial resume algunas de las preguntas que atraviesan el ensayo: "¿Tiene la literatura el derecho, o la obligación, de acercarse a lo que más nos perturba? ¿Cuál es el precio de la libertad creativa? ¿Puede una sociedad democrática permitirse decidir qué libros merecen existir y cuáles no?".