Crimen en Hornachos
Los acusados por el crimen de Francisca Cadenas intentaron implicar a un guardia civil y a otros vecinos para despistar
Los detalles Con la intención de desviar la investigación de la UCO, Lolo y Julián señalaron como sospechosos de la desaparición y crimen de Francisca Cadenas a un amigo que guardaba marihuana en su casa. También al guardia civil cuyo hijo cuidaba la víctima antes de desaparecer.
Resumen IA supervisado
La investigación sobre el caso de Francisca Cadenas ha revelado que los hermanos Julián y Lolo, vecinos de la víctima, fueron detenidos por la UCO y están en prisión provisional por su asesinato. Desde el inicio, las contradicciones en sus declaraciones los pusieron en el radar de los investigadores. Julián, el asesino confeso, dio una versión diferente sobre la noche de la desaparición en comparación con el hijo de Francisca. Además, los hermanos intentaron desviar la atención culpando a otros vecinos y a un agente de la Guardia Civil, amigo de la víctima, en un intento de confundir a las autoridades.
* Resumen supervisado por periodistas.
laSexta ha tenido acceso a documentación del caso de Francisca Cadenas. Incluso, a las fotografías de las fichas policiales de Juli o Julián, el asesino confeso de Francisca, y de su hermano Lolo. Los también vecinos de la víctima fueron detenidos por la UCO y ya están en prisión provisional por el crimen y la desaparición de Francisca Cadenas.
Este martes, gracias a dicha documentación del crimen, hemos podido saber por qué los hermanos estuvieron en el radar de los investigadores de la UCOdesde que aterrizaron en el caso. Francisca llevaba nueve años desaparecida, pero nada más poner los agentes un pie en el pueblo, en Hornachos, se dieron cuenta de que recaían en contradicciones muy evidentes.
Es un informe en el que la Guardia Civil aborda el motivo principal por el que esos sujetos estuvieron siempre presentes como sospechosos. Entraron en su punto de mira tras revisar sus declaraciones en las diligencias de la Guardia Civil de Zafra. Ahí, empiezan sus contradicciones.
Por ejemplo, Juli, la noche en la que desapareció Francisca, recuerda que salió al exterior de su casa. Quería comprobar que las puertas de su coche estaban bien cerradas y fue cuando se encontró con el hijo pequeño de su vecina, José Antonio. Él le preguntó por Francisca Cadenas. Quería saber si la había visto, pero Julián le dijo que no.
Según Juli, el principal investigado y ahora ya asesino confeso de Francisca Cadenas, en ese momento se acaba la conversación con el hijo de la mujer. Una versión completamente diferente a la que dio el hijo de Francisca.
Esto es lo que declaró José Antonio: "A los 15 minutos de echar en falta a mi madre, llamé a la casa de los vecinos. Esperé durante un minuto y escuché cómo Julián, antes de abrir, respiraba profundamente en varias ocasiones tras la puerta. Andaba también de un lado para otro de la casa".
Y continuó diciendo: "Cuando por fin me abrió, se encontraba sudoroso, con la respiración como si viniera de hacer un esfuerzo físico grande. Le pregunté si había visto a mi madre y se quedó un momento pensativo, como si me ocultara algo, y me dice que no. Tras eso, me cerró la puerta y me marché".
Culpar a otros vecinos de Hornachos
Y no solo contradicciones, porque los hermanos detenidos y en prisión por el crimen de Francisca Cadenas han jugado al despiste desde el principio. Este martes hemos sabido que Julián y Lolo intentaron desviar la atención de los agentes de la UCO culpando a otros vecinos del pueblo.
En el informe de la UCO se detalla que estos dos sujetos usaron varias maniobras. Una de ellas fue precisamente intentar desviar los pasos de los investigadores de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil hasta un amigo, otro vecino que estuvo esa noche implicado en la búsqueda de Francisca.
Ese vecino sospecha que Lolo llevó a los agentes a su casa para señalarlo, para que los agentes se fijasen en él y en sus plantas de marihuana, que escondía en el interior de la vivienda. "Me resulta llamativo que mi amigo en aquellas, Lolo, acudiera a llamar a mi casa junto con la patrulla de la Guardia Civil, a sabiendas de que tenía alguna planta de marihuana", relató el amigo y vecino. Por lo que "creo que fue una maniobra de Manuel para desviar la atención de la Guardia Civil hacia su hermano y dirigirla contra mí".
Hasta a un amigo de Francisca y guardia civil
Pero fueron más allá, porque hasta intentaron implicar en el crimen de Francisca Cadenas a un agente de la Guardia Civil, amigo personal de la víctima y que, además, fue una de las últimas personas que la vio con vida.
"No, pero que hagan las cosas bien. El guardia civil estaba pringado y ni le quitaron el traje ni le quitaron na. Estaba allí metido, ¿sabes? Claro, porque hicieron las cosas mal. Él era uno de los testigos de eso. Lo tenían que haber quitado del caso, no tenerlo allí". Esto lo dijo Lolo.
Esa fue otra maniobra de distracción, de confusión, de sospecha. Todas ideadas por el hermano mayor, que se perfila como el organizador de los dos; aunque Juli ha dicho en más de una ocasión que Lolo no sabía nada del crimen, que nada tuvo que ver. Por ello, apostaron por señalar a una de las últimas personas que vieron con vida a Francisca. Un amigo, vecino y guardia civil. Además, era el padre de la niña que cuidaba de Francisca Cadenas antes de desaparecer.
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