El drama de la vivienda
"Antes era como el oeste y ahora cada día hay más gente": el renacer de las urbanizaciones fantasma construidas en plena burbuja
Los detalles Con escasez de vivienda para cubrir la demanda, esas poblaciones levantadas en 2008 y de las que antes se huía ahora son lugares que no paran de crecer. "Antes se vendían casas por 100.000 euros y ahora se pide por lo menos el doble", dicen en una inmobiliaria.
Resumen IA supervisado
El Banco de España ha señalado un déficit de 750.000 viviendas para nuevos hogares, que podría alcanzar el millón, atribuido a la falta de mano de obra y burocracia. Esto ha provocado una alta demanda en urbanizaciones que antes eran invendibles, como Bernuy de Porreros, cerca de Segovia, donde la población podría duplicarse en seis años. Los precios de las viviendas se han duplicado. Valdeluz, en Guadalajara, y Can Colomer, en Terrassa, también experimentan un renacimiento. Estas áreas, nacidas de la burbuja inmobiliaria, están reviviendo debido a la escasez de viviendas en España.
* Resumen supervisado por periodistas.
No hay suficientes casas para cubrir la demanda. Así lo ha dicho el Banco de España, en un informe trimestral en el que hablan de un "avance más moderado de lo previsto" fruto de la falta de mano de obra. Además, ha puesto el foco en la burocracia, cifrando en 750.000 el déficit de vivienda para los nuevos hogares que crecen y que, dicen, podrían llegar al millón. Ante esta situación, esas urbanizaciones fantasma construidas en plena burbuja inmobiliaria y que eran invendibles hace apenas unos años ahora se han convertido en todo un caramelo.
Porque están experimentando una alta demanda. Es el caso de Bernuy de Porreros, a diez kilómetros de Segovia y a 100 de Madrid. Donde antes solo habían chalets vacíos ahora hay una urbanización que no para de crecer. "Mis recursos no me daban para vivir en Segovia capital", dice Jorge.
Adolfo Santamaría, alcalde, afirma que actualmente hay "1.553 personas empadronadas": "En seis años te diría que vamos a estar cerca de duplicar la población".
Y eso es algo que se está notando en los precios. "Se han duplicado", afirma Santamaría en unas declaraciones que confirma Sergio Andrés, administrador de Inmoguada: "Antes se vendían viviendas en torno a los 100.000 euros y ahora se pide por lo menos el doble".
No es el único lugar que está experimentado esto. En Valdeluz, población nacida como ciudad dormitorio al sur de Guadalajara que acabó siendo una urbanización fantasma más, hay ahora un colegio, un centro de salud, comercios, bares, campo de golf... y hasta una parada de AVE.
Así habla de todo el proceso Camino, que ha vivido el cambio en primera persona: "Las calles estaban deshabitadas. Era como vivir en el oeste, con los trozos de árboles rodando. Ahora cada día hay más gente".
En Can Colomer, en Terrassa, lo mismo. "Conforme vas bajando a Barcelona se va incrementando el precio", cuentan de un lugar en el que "prácticamente el 70% del comprador proviene de fuera", como señalan desde una inmobiliaria.
Allí se proyectaron 4.500 viviendas. La crisis les cogió a medias, pero ahora la zona está reviviendo.
Es esa segunda vida que tienen ahora las urbanizaciones fantasma nacidas de la burbuja inmobiliaria ante el drama de la vivienda que hay en España.