en Madrid
Así cayó 'la banda del Vaticano': 11 detenidos pista a pista y un botín de tres millones sin recuperar
Los detalles Cambiaron bancos por joyerías con violencia, pero dejaron pistas, como "varias huellas" que permitieron identificar a los sospechosos hasta que los pillaron en acción vestidos de cura y monja.
Resumen IA supervisado
La Policía ha desmantelado 'la banda del Vaticano', un grupo delictivo conocido por sus atracos en joyerías de Madrid, donde sus integrantes se disfrazaban de cura y monja. Este grupo, compuesto por 11 personas, era violento y siempre actuaba armado. La investigación comenzó tras un intento fallido de atraco a un banco en marzo, donde un disfraz y una huida proporcionaron pistas cruciales. Los detenidos, de origen peruano, vivían en una casa okupada y se repartían las tareas delictivas. Aunque se incautaron disfraces y herramientas, el botín de tres millones de euros aún no ha sido recuperado.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Policía ha conseguido acabar con 'la banda del Vaticano'. Ese es el nombre que le pusieron tras un atraco surrealista en una joyería de Madrid con un hombre y una mujer disfrazados de cura y monja. Siempre iban armados y eran muy violentos. En total hay 11 detenidos.
Como una clienta despistada armado y disfrazado de mujer intentó atracar un banco de Madrid el pasado marzo. No lo logró, pero su disfraz y la huida dieron pistas, como "quién había alquilado el vehículo y así poder comenzar la investigación", según ha explicado la investigadora. Así descubrieron que eran inexpertos y que antes se dedicaban a la siembra, "hurtos de los que se distrae a la víctima del robo y se le roban bolsos, maletas y demás", ha agregado.
Se perfeccionaron golpe a golpe, cambiaron bancos por joyerías con violencia, pero dejaron más pistas. "Varias huellas que nos permitieron identificar a varios varones", ha apuntado al investigadora. También han detenido a dos mujeres. En total, han detenido a 11 personas. Son peruanos de entre 20 y 50 años que vivían en una casa okupada y se repartían tareas.
"Había personas que se encargaban de bichear las joyerías y ver las medidas de seguridad que podían tener", ha aclarado la investigadora. Lo que no sabían es que la Policía los vigilaba. Finalmente, los pillaron en acción, vestidos de cura y monja.
En la denominada Operación Monja incautaron las falas sotanas con las que entraban en las joyerías. Gorras y gafas de sol con las que se cubrían para pasar desapercibidos, las mazas con las que golpeaban las vitrinas y las bolsas en las que, en total, llegaron a llevarse más de tres millones. Sin embargo, el botín de la ya desmantelada 'banda del Vaticano' aún no ha sido recuperado.