Huelga de docentes en Valencia
Así se investiga una denuncia por agresión contra un policía: del expediente disciplinario a suspensión de empleo y sueldo
Los detalles El Ministerio del Interior confirma a laSexta que son contadísimos los casos en los que se produce violencia policial y que eso es lo que lo convierte en noticia. Oficialmente, ni la Policía Nacional ni Interior tienen un registro de incidentes de este tipo.
Resumen IA supervisado
Una profesora jubilada de 68 años fue agredida por un policía durante una manifestación en Valencia, resultando con la nariz rota y puntos en la barbilla. La docente ha presentado una denuncia penal contra el agente. Los sindicatos policiales defienden al agente, advirtiendo contra "juicios paralelos". El president de la Generalitat, Pérez Llorca, ha condenado la violencia, pero también criticó a quienes "crispar y tensionar". El incidente fue grabado por manifestantes, ya que no se usaron cámaras corporales policiales. El Ministerio del Interior asegura que los casos de violencia policial son raros y se investigan rápidamente. La denuncia penal paraliza el expediente disciplinario interno hasta la resolución judicial.
* Resumen supervisado por periodistas.
Es la vergüenza del día: la agresión de un policía a una profesora jubilada de 68 años durante las manifestaciones por la educación en Valencia. Le ha roto la nariz y ha tenido que recibir puntos en la barbilla tras el tremendo golpe que se da contra el asfalto. Por ello, la docente ya ha denunciado por lo penal al agente.
Por su parte, los sindicatos policiales han defendido al agente. Es más, piden que no caigamos en "juicios paralelos". Un paso más ha dado este lunes el president de la Generalitat. Porque Pérez Llorca ha dicho que los profesores, a veces, están siendo violentos. "Yo condeno cualquier hecho que sea violento, venga de donde venga, y critico y cuestiono a aquellos que están más centrados en crispar, en tensionar, que verdaderamente en arreglar", ha expresado el president, en lo que parecía una disculpa. Pero, acto seguido, sus palabras han tornado en acusación. "Si de verdad se quiere pactar, no tiene que haber ningún tipo de coacción", ha dicho.
Pero la agresión de un policía a una docente jubilada ha existido y ha quedado registrada. Está grabada desde varios ángulos. Por ello, nos preguntamos cuán frecuentes son este tipo de situaciones.
Desde el Ministerio del Interior confirman a laSexta que son contadísimos los casos en los que se produce violencia policial y que eso es lo que las convierte en noticia. Oficialmente, ni la Policía Nacional ni el Ministerio del Interior tienen un registro de incidentes de este tipo. Es más, los califican de casos residuales y nos asegura que cuando se tiene constancia de un hecho de estas características, se actúa con la mayor rapidez.
¿Por qué no grabó la cámara del policia?
Otro detalle importante es recordar que el suceso con la profesora que se manifestaba por sus derechos en Valencia ha sido grabado, pero por otros manifestantes. El vídeo desde la perspectiva del policía no está.
Y resulta que, como ya sabemos, existe la posibilidad de que la policía utilice cámaras corporales. Pero para que eso ocurra, lo tiene que decidir el jefe del dispositivo antes de arrancar la intervención. Es una decisión que tomará en función de la peligrosidad que puede tener, por ejemplo, una manifestación. En este caso, se decidió no usarlas.
Solo se usan obligatoriamente en las intervenciones en las que el policía lleva una pistola de tipo táser. En este caso, la cámara se activa automáticamente cuando la pistola se pone en funcionamiento.
¿Cómo funciona una denuncia contra un policía?
Lo primero que hace la Policía cuando tiene constancia de un incidente como el que se vivió en Valencia es abrir una información reservada. Es el paso previo para poder abrir un expediente disciplinario.
Después, hay que ver si la persona agredida denuncia. En este caso, la profesora ha denunciado y va por la vía penal. Por eso, el expediente ha quedado paralizado a la espera de saber qué decide el juez.
Una vez haya resolución, los órganos internos de la Policía Nacional decidirán si siguen o no con el expediente al agente. Durante este tiempo, el policía puede continuar trabajando, en caso de que se considere que el incidente que se juzga no es grave. Si se determina que es una agresión de gravedad, el policía denunciado puede ser apartado de su empleo y suspendido de sueldo.